El Ibex 35 ha comenzado la sesión de este viernes con un repunte del 0,28%, lo que le ha permitido aproximarse a la barrera psicológica de los 18.100 puntos y colocarse en los 18.067,7 enteros a las 9.00 horas, en una jornada en la que los inversores vuelven a centrar su atención en la publicación de resultados empresariales y en referencias macroeconómicas, entre ellas el dato del PIB de Estados Unidos del cuarto trimestre.
Sin embargo, pocos minutos después del toque de campana, el selectivo madrileño cambiaba de rumbo y se situaba en los 18.003 puntos tras ceder un 0,09%.
En el ámbito corporativo, Ezentis ha informado antes de la apertura de que registró pérdidas atribuidas de 3,2 millones en 2025, prácticamente el doble que en 2024, cuando obtuvo un resultado negativo de 1,67 millones de euros, si bien la compañía logró más que duplicar su facturación, hasta alcanzar los 34,4 millones de euros.
En el frente 'macro' internacional, la sesión llega cargada de referencias, con la difusión de los índices PMI manufacturero y de servicios de varios países europeos y del conjunto de la eurozona, mientras que Estados Unidos hará públicos igualmente estos indicadores, junto con la lectura del PIB del cuarto trimestre y la cifra de precios del gasto en consumo personal subyacente, el indicador de inflación preferido por la Fed.
En los primeros compases del día, los descensos más acusados dentro del Ibex 35 eran para Acciona Energía (-0,46%), Redeia (-0,44%) y Endesa (-0,41%), mientras que, en el lado de las subidas, sobresalían Amadeus (+1,17%) y Mapfre (+1,08%).
Las principales plazas bursátiles del Viejo Continente arrancaban la jornada con avances, con incrementos del 0,4% en París y Londres, del 0,1% en Fráncfort y del 0,3% en Milán.
En este contexto, el precio del barril de Brent, referencia en Europa, apenas avanzaba un 0,01%, hasta los 71,67 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, permanecía prácticamente sin cambios en los 66,41 dólares.
Por último, en el mercado de divisas, el euro se cambiaba frente al dólar a 1,1754 “billetes verdes”, con un retroceso del 0,2%, al tiempo que la rentabilidad exigida al bono español a diez años se reducía hasta el 3,158%.