El presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO), Manuel Illueca, ha destacado que el nuevo fondo soberano “España Crece”, llamado a tomar el relevo de los fondos europeos de recuperación “Next Generation EU”, arrancará con una aportación de capital de 10.500 millones de euros y un tramo de bonificación adicional de 2.800 millones, sumando así un total de 13.300 millones de euros.
Con esta operación, los fondos propios del ICO pasarán de 6.100 millones a 16.600 millones, lo que situará a la institución “en el cuarto lugar por fondos propios en España”, según ha señalado Illueca durante un encuentro empresarial celebrado este miércoles por la Fundación Conexus Madrid-Comunitat Valenciana.
Tal y como ha detallado, el ICO “operará con gobernanza privada y profesional, con visión paciente y de largo plazo, para mitigar fallos de mercado y dotar autonomía estratégica”.
La hoja de ruta de inversión del organismo se apoyará en tres grandes bloques: impulso de la competitividad empresarial —con especial atención a las pymes—, financiación sostenible y mejora de la eficiencia energética, y vivienda, donde el énfasis se pondrá en el mercado del alquiler. Paralelamente, el ICO mantendrá su respaldo a la internacionalización, la defensa y otros ámbitos considerados estratégicos, actuando de forma complementaria “sin sustituir a la banca”.
A mediados de enero, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció la puesta en marcha de “España Crece”, concebido para movilizar 120.000 millones de euros en ámbitos como vivienda, energía, digitalización, inteligencia artificial (IA), reindustrialización, economía circular, infraestructuras, agua y saneamiento y seguridad.
En relación con el “efecto palanca”, Sánchez estimó que la aportación inicial de 10.500 millones podría transformarse en 60.000 millones de euros en activos y, sumando la cofinanciación privada, llegar a movilizar hasta 120.000 millones.
Illueca incidió también en que el ICO trabajará bajo criterios prudentes de riesgo y que el programa incorpora un fondo rotatorio sin plazos cerrados, que “aporta estabilidad y flexibilidad”.
Respecto a las líneas verdes, precisó que la Comisión “mantiene criterios muy estrictos” y que el ICO “ofrece cláusulas claras y vías alternativas para cumplir con esos requisitos, incluso ante posibles cambios regulatorios”.
Vivienda: financiación a plazos muy largos
En el ámbito de la vivienda, la estructura financiera se diseñará a muy largo plazo, con horizontes de entre 21 y 40 años, utilizando suelo público como garantía mediante concesiones o derechos de superficie, y en coordinación con las administraciones concedentes, “permitiendo cuotas sostenibles a largo plazo”.
Tras un periodo prolongado de baja actividad y limitada capacidad de capital propio por parte de los promotores, el ICO prevé desplegar fórmulas híbridas y esquemas de coinversión institucional para atraer recursos y facilitar el cierre financiero de las iniciativas. En la fase ‘greenfield’, asumirá los tramos de mayor riesgo y, una vez estabilizados los proyectos, procederá a desinvertir para dar entrada a inversores de largo plazo con un coste de capital más reducido.
En su análisis del mercado, Illueca afirmó que “el mercado hipotecario funciona correctamente; el fallo crítico está en el alquiler, por la ausencia de una industria profesional”. En esta línea, apuntó que el ICO “puede actuar como catalizador para crear vehículos adecuados capaces de asumir riesgos y ampliar la oferta”.