El consejero delegado de Heathrow, Thomas Woldbye, ha expresado sus reservas sobre la viabilidad del proyecto de una tercera pista en el aeropuerto de Londres, al advertir de que la complejidad del proceso de planificación previsto para este año podría frenar su desarrollo.
“No estoy seguro de nada”, declaró durante un acto celebrado en Londres (Reino Unido), según informa “Bloomberg”, al tiempo que reconoció que “hay mucho que hacer este año” para que las obras de la tercera pista puedan comenzar “realmente”.
El Ejecutivo británico dio luz verde el año pasado al plan de expansión de Heathrow, valorado en 49.000 millones de libras (41.300 millones de dólares), que contempla la construcción de una nueva pista, la modernización de las terminales y la mejora de las infraestructuras colindantes. La resolución definitiva sobre la planificación se prevé para 2029 y la entrada en funcionamiento de la pista adicional se sitúa en 2035.
De cara a la primavera de 2026, la Autoridad de Aviación Civil (CAA) deberá precisar de qué forma se recuperarán los costes iniciales del proyecto. Durante el verano, el Departamento de Transporte publicará el borrador de la Declaración de Política Nacional sobre Aeropuertos (ANPS), mientras que la CAA definirá el modelo regulatorio de largo plazo que condicionará la llegada de capital privado.
Más adelante, en otoño, el Parlamento tendrá que pronunciarse sobre la ANPS definitiva, una decisión clave que fijará el marco de planificación de la ampliación y permitirá al Reino Unido encaminarse hacia la realización de los primeros vuelos desde una tercera pista.
En un comunicado reciente, la compañía subrayó que los accionistas de Heathrow mantienen un respaldo sólido a la ampliación, y recalcó que el proyecto solo se ejecutará cuando los marcos regulatorios y políticos estén plenamente consolidados.
En esa misma nota, el aeropuerto anunció que dio “luz verde” a una nueva inversión destinada a iniciar los trabajos para la solicitud de planificación de la tercera pista.