El metal prevé más empleo a inicios de 2026 pese al fuerte aumento de costes

El metal afronta 2026 con empleo al alza y facturación sólida, pese a la debilidad exterior y al fuerte aumento de costes de energía, transporte y materias primas.

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Un trabajador en una planta de ArcerlorMittal ARCERLORMITTAL

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El sector del metal afronta el comienzo de 2026 con unas expectativas de empleo todavía favorables, pese a un escenario marcado por la debilidad de la demanda exterior y por el “fuerte” incremento de los costes de funcionamiento, según se desprende de la última 'Encuesta de Sentimiento Económico del Sector del Metal' elaborada por Confemetal.

Según dicho informe, el indicador de empleo del metal se situó en 56,3 puntos en el cuarto trimestre de 2025 y bajará ligeramente hasta 54,5 puntos en el primer trimestre de 2026, manteniéndose en ambos casos claramente por encima del nivel que marca la estabilidad (50 puntos).

“Estos datos reflejan que las empresas del sector siguen apostando por mantener y ampliar sus plantillas, incluso en un contexto de elevada incertidumbre”, subraya Confemetal, que remarca que esta evolución del mercado laboral difiere del comportamiento del sector exterior.

En este ámbito, la encuesta confirma que las ventas al exterior del metal regresaron a una fase contractiva al cierre de 2025, con un registro de 43,1 puntos. Aunque se anticipa una leve mejoría al inicio de 2026, hasta los 46,1 puntos, el indicador continuará todavía en zona de descenso.

Aun así, la organización empresarial del metal destaca que el nivel de actividad del sector mantiene su “solidez” a través de la facturación, cuyo índice alcanzó los 65,9 puntos en el último trimestre de 2025 y se prevé que se sitúe en 61,4 puntos entre enero y marzo de este año.

“Ello está permitiendo amortiguar el saldo comercial negativo y el alza de costes. El principal factor de tensión sigue siendo la evolución de los costes. La energía se mantiene en niveles elevados, el transporte registra un fuerte repunte previsto para el inicio de año y las materias primas alcanzan los mayores niveles de presión de toda la serie”, argumenta Confemetal.

Al mismo tiempo, la patronal metalúrgica aclara que este aumento estructural de los costes está siendo asumido en buena medida por las compañías, aunque “con una creciente presión sobre los márgenes que erosiona la capacidad inversora del sector del metal y su propia competitividad”.

En este escenario, Confemetal señala que el metal entra en 2026 con un “equilibrio delicado, pero con una señal de crecimiento sostenido en el empleo”.

“Las empresas están priorizando la estabilidad de sus plantillas en un entorno externo adverso, reforzando la capacidad del sector para sostener su actividad en el corto plazo”, concluye la organización empresarial.

La Encuesta de Sentimiento Económico del Sector del Metal analiza la evolución y las previsiones de los principales indicadores de actividad (facturación, empleo, exportaciones) y de costes (energía, transporte, materias primas).

Este estudio utiliza una escala de cinco posibles respuestas: descenso significativo, descenso leve, estabilidad, aumento leve y aumento significativo, valoradas en un rango de 0 a 100 puntos, donde 50 representa el punto de equilibrio.