El sector de agua envasada en España registró en 2025 una facturación cercana a los 1.950 millones de euros, lo que supone un avance del 4,8% frente al año anterior, de acuerdo con el estudio elaborado por el Observatorio Sectorial DBK de Informa, perteneciente a Cesce.
Según el informe, la producción alcanzó alrededor de 6.850 millones de litros en 2025, lo que representa un aumento del 1% respecto al ejercicio previo. De esta forma, el volumen encadena ya “cinco años consecutivos de crecimiento” desde el mínimo alcanzado en 2020.
El documento recoge igualmente que el consumo mantuvo una pauta de “moderado crecimiento” en el periodo 2024-2025. Además, subraya que el “fuerte dinamismo” de la demanda procedente de la hostelería y la restauración, muy apoyada en la actividad turística, permitió compensar la “atonía” del consumo doméstico. Todo ello se produjo en un contexto de estabilización en el ritmo de incremento de los precios.
MÁS DE 30.000 EMPLEOS Y FUERTE ARRAIGO RURAL
En el plano estructural, el análisis señala que en España operan en torno a 120 plantas dedicadas al envasado de agua, que en conjunto sostienen más de 30.000 empleos, sumando puestos directos e indirectos. Asimismo, calcula que aproximadamente la mitad de estas instalaciones se localizan en localidades con menos de 2.000 habitantes.
Informa resalta el peso predominante de compañías de pequeño tamaño, cuya actividad se circunscribe habitualmente al entorno regional o local. Sin embargo, puntualiza que junto a este tejido de pymes actúa un grupo reducido de grandes empresas con una presencia muy relevante en el mercado, algunas de ellas integradas en grandes grupos de alimentación o de bebidas.
REPUNTE DE IMPORTACIONES Y PERSPECTIVAS PARA 2026-2027
En relación con el comercio exterior, el observatorio pone de manifiesto un “acusado contraste entre el estancamiento del valor de las exportaciones y el notable repunte de las importaciones”, que se incrementaron un 21% en 2025.
Mirando a los próximos años, el estudio anticipa que el mercado mantendrá la senda de crecimiento durante el bienio 2026-2027, si bien prevé que las tasas de avance serán más contenidas que en ejercicios pasados. Por último, augura un “aumento del esfuerzo inversor” por parte de las compañías, tanto en ampliación de capacidad productiva como en modernización tecnológica.