El índice Nikkei 225, principal referencia de la Bolsa de Tokio, ha concluido la sesión de este lunes por encima del umbral de los 60.000 puntos, un hito inédito desde que comenzó a calcularse en 1950. Este nuevo máximo llega en plena temporada de presentación de resultados empresariales y en un contexto de expectativas favorables sobre una posible solución al conflicto en Oriente Próximo.
Al término de la jornada, el selectivo tokiota registró un avance del 1,38%, lo que situó su nivel en los 60.537,36 puntos, su cota más elevada al cierre de toda la serie histórica, de acuerdo con los datos facilitados por Japan Exchange Group.
En lo que va de 2026, el Nikkei acumula una ganancia cercana al 20%, después de haber cerrado el ejercicio anterior en 50.339,48 puntos. Con todo, en algo más de un año el indicador prácticamente ha duplicado su valor, ya que el 7 de abril de 2025 se situaba en 30.792,74 puntos, lastrado entonces por las tensiones comerciales impulsadas por Estados Unidos.
Pese al escenario de incertidumbre geopolítica y a los roces en el comercio internacional, el índice japonés ha necesitado poco más de seis meses para dar el salto desde la barrera de los 50.000 puntos, que logró rebasar por primera vez al cierre a finales de octubre de 2025, hasta alcanzar los 60.000 puntos. Este impulso se ha visto favorecido, en buena medida, por la llegada al poder de Sanae Takaichi como primera ministra de Japón, puesto que asumió el pasado 21 de octubre.
Takaichi, de 65 años y primera mujer elegida como primera ministra del país tras 103 hombres en el cargo, ha manifestado en repetidas ocasiones que su referente político es la ex primera ministra británica Margaret Thatcher, mientras que en materia económica se declara seguidora del legado de uno de sus principales mentores, el asesinado primer ministro Shinzo Abe, partidario de los estímulos para la economía.