La cotización del oro al contado mantiene su fuerte rally y, después de rebasar hoy por primera vez el umbral de los 4.800 dólares, se sitúa ya cerca de los 4.900 dólares por onza. Este avance se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Estados Unidos y Europa a raíz de la disputa sobre Groenlandia, que avivan el miedo a una posible guerra comercial entre los aliados a ambos lados del Atlántico.
La nueva crisis abierta por Donald Trump con sus socios europeos se suma a la ya elevada inestabilidad geopolítica, al incremento de las compras de oro por parte de los bancos centrales y a las expectativas de más recortes de tipos por la Reserva Federal. Todo ello ha llevado al metal precioso a marcar un máximo histórico intradía de 4.888,13 dólares, lo que supone un avance superior al 2,5% frente al último cierre.
Así, el valor de la onza de oro, que a finales de 2025 logró superar la cota de los 4.500 dólares y alcanzó por primera vez los 4.600 dólares hace apenas una semana, suma en lo que va de 2026 una apreciación de más del 13%. Este fuerte repunte llega después de cerrar 2025 como su mejor ejercicio desde 1979, al dispararse casi un 70%.
Los últimos choques diplomáticos entre Estados Unidos y sus socios europeos y el temor a que estos roces deriven en un choque comercial están impulsando la demanda de activos refugio entre los inversores. Este movimiento se ve reforzado por la debilidad del dólar, que abarata la compra de oro para los participantes en los mercados del resto del mundo.