El acuerdo sobre Gibraltar, hecho público este 26 de febrero tras más de cuatro años de conversaciones y después de alcanzarse el entendimiento político el pasado 11 de junio, está llamado a definir la relación del Peñón con la UE tras el Brexit y a impulsar una zona de prosperidad compartida entre el territorio británico y el Campo de Gibraltar, cuyo símbolo más visible será la eliminación de la Verja.
El tratado, de más de 1.000 páginas, con 336 artículos y 43 anexos, aún debe ser ratificado por el Consejo (gobiernos) y el Parlamento Europeo, en el lado comunitario, y por el Parlamento británico.
Soberanía
El artículo 2 del documento establece de forma explícita que nada de lo recogido en el mismo “afectará a las respectivas posiciones legales” de Reino Unido y España “respecto a la soberanía y la jurisdicción y no constituirá la base para ninguna afirmación o denegación de la soberanía”.
Fin de la Verja y controles en puerto y aeropuerto
Uno de los elementos centrales del pacto es la eliminación de cualquier barrera física que limite el tránsito de personas, lo que implica el derribo de la Verja y el traslado de los controles al puerto y al aeropuerto de Gibraltar.
En estos puntos se aplicará un sistema de doble control: primero actuarán las autoridades gibraltareñas y, a continuación, la Policía Nacional española, responsable de los controles de entrada al espacio Schengen. Aunque se aplicarán las normas Schengen, Gibraltar no se integrará en dicho espacio. Para la salida, el doble control se realizará en sentido inverso.
Uso compartido del aeropuerto
Otro capítulo relevante para el Campo de Gibraltar, y al que el Gobierno español ha dado prioridad durante la negociación, es el relativo al uso compartido del aeropuerto de Gibraltar, levantado en el istmo cuya soberanía de Reino Unido no reconoce España.
Se creará una empresa conjunta entre España y Reino Unido, cuya sede no podrá situarse ni en territorio español ni británico, sino en otro Estado miembro de la UE distinto de España.
En cuanto a las rutas, se permitirá que los vuelos tengan origen y destino tanto en Reino Unido como en cualquier país de la UE, pero solo podrán operar estas conexiones las aerolíneas autorizadas por Bruselas y aquellas con permiso de Londres.
Circulación de mercancías
El acuerdo establece una unión aduanera entre Gibraltar y la UE que garantiza la libre circulación de mercancías. Los controles aduaneros de productos y bienes con origen o destino en el Peñón se llevarán a cabo en La Línea, Algeciras y Sagunto, con la opción de designar un punto adicional en Portugal si, por causas imprevistas o de fuerza mayor, ninguno de los anteriores pudiera operar las 24 horas.
Convergencia fiscal e impuesto indirecto
Para reducir las diferencias actuales entre los tipos impositivos del Campo de Gibraltar y del Peñón, el texto contempla la implantación en Gibraltar de un impuesto indirecto similar al IVA, con un tipo inicial del 15% desde la entrada en vigor, que aumentará progresivamente en los tres años siguientes hasta alcanzar el 17%. Este gravamen, aplicable a los productos fabricados o importados en Gibraltar, no podrá situarse por debajo del tipo mínimo vigente en los Estados miembro.
Se prevé además la creación de un órgano consultivo independiente por parte de España y Reino Unido, con capacidad para detectar posibles distorsiones. Si Reino Unido no adapta el tipo del impuesto indirecto a las recomendaciones, España podrá activar una cláusula de salvaguarda que permitiría a la UE aplicar, durante un máximo de 30 días, el IVA correspondiente al producto en disputa.
Base militar y control de pasaportes
La base de la Fuerza Aérea británica situada en el aeropuerto de Gibraltar queda excluida del ámbito del acuerdo, tal y como ha precisado el Gobierno británico en la nota informativa sobre el contenido del texto.
Asimismo, los militares británicos o de terceros países que se desplacen al Peñón estarán exentos de los controles de pasaporte y visado “conforme al espacio Schengen”, aunque ello no supondrá en ningún caso la adquisición de derechos de residencia permanente ni de domicilio en dicha área.
Tabaco e impuesto especial
El pacto incorpora un protocolo específico para la trazabilidad y la lucha contra el contrabando de tabaco. Reino Unido deberá informar a España sobre el tabaco y los productos relacionados que se importen, comercialicen y exporten desde Gibraltar, y tendrá que implantar un sistema de trazabilidad similar al vigente en la UE.
Las autoridades británicas competentes deberán además garantizar la destrucción de los productos de tabaco incautados en operaciones contra el contrabando y el tráfico ilícito.
Para aproximar los precios a los de la parte española, Gibraltar deberá fijar un impuesto especial sobre el tabaco de al menos 115 euros por cada 1.000 cigarrillos. Según el texto, la diferencia de precio derivada de este gravamen no podrá superar los 0,80 euros o el 15% por cajetilla.
Permisos de residencia en Gibraltar
Antes de expedir o renovar un permiso de residencia en el Peñón, las autoridades británicas deberán comunicarlo a las autoridades españolas, que deberán dar su visto bueno. Si España formula una objeción, el permiso en cuestión no podrá ser concedido ni prorrogado.
Trabajadores transfronterizos
Alrededor de 15.000 trabajadores transfronterizos, unos 10.000 de ellos españoles, cruzan diariamente la Verja para desempeñar su actividad laboral en Gibraltar. Con el nuevo marco, estas personas disfrutarán del mismo trato y de los mismos derechos que los trabajadores gibraltareños y británicos en el Peñón. Sus familiares también deberán recibir un tratamiento equivalente en el acceso a beneficios sociales y fiscales.