La tasa de paro de la eurozona anotó en febrero un leve incremento, situándose en el 6,2% frente al mínimo histórico del 6,1% registrado en enero, en un contexto previo al estallido del conflicto en Oriente Próximo. En el conjunto de la Unión Europea, el desempleo permaneció invariable en febrero en el 5,9% por tercer mes seguido.
De acuerdo con las cifras difundidas por Eurostat, el avance de febrero en la tasa de paro del área del euro supone el primer aumento del desempleo en la región, considerando ya la inclusión de Bulgaria, desde marzo del año anterior.
La oficina estadística comunitaria estima que en el segundo mes de 2026 había 13,11 millones de personas sin trabajo en la UE, de las cuales 10,91 millones correspondían a países de la zona euro.
Estas cifras implican un incremento mensual de 137.000 desempleados en el conjunto de la Unión y de 93.000 en la unión monetaria. No obstante, si se compara con febrero del ejercicio precedente, el número de parados se redujo en 18.000 personas en los Veintisiete y en 124.000 dentro de la eurozona.
Los Estados miembros con mayores tasas de paro fueron Finlandia, con un 10,4%; España, con un 9,8%; y, a continuación, Suecia y Grecia, ambas con un 8,5%. En el extremo opuesto, las menores tasas se registraron en Bulgaria, Chequia y Polonia, con un 3,2% en cada caso.
Entre los menores de 25 años, la tasa de paro de la UE avanzó una décima en febrero, hasta el 15,3%, mientras que en la zona euro permaneció estable en el 14,9%.
En valores absolutos, el número de jóvenes desempleados en la UE se elevó a 2,957 millones de personas, de las que 2,373 millones residían en países del euro.
En España, en febrero de 2026 se registraron 2,466 millones de parados, de los que 447.000 eran menores de 25 años. De este modo, el desempleo juvenil alcanzó el 23,8%, el porcentaje más alto de todo el bloque comunitario, por delante de Suecia (23,2%) y Finlandia (23,1%).