La economía española registró en 2025 un incremento del 2,8%, lo que supone siete décimas menos que el ritmo alcanzado en 2024, pese a que en el último trimestre del año el crecimiento se aceleró dos décimas, hasta el 0,8%.
Este avance en la recta final del ejercicio vino sustentado principalmente por la demanda interna, que sumó un punto al aumento del PIB, frente a la aportación negativa del sector exterior, que restó dos décimas al progreso de la actividad económica en los últimos meses del año.
En términos interanuales, el PIB creció un 2,6% en el cuarto trimestre, una décima por debajo del registro del trimestre previo y su cota más baja en dos años, concretamente desde el cuarto trimestre de 2023, de acuerdo con el avance de Contabilidad Nacional difundido este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El Ministerio de Economía subraya que la variación trimestral del 0,8% alcanzada en el último tramo de 2025 constituye “el mayor ritmo de crecimiento trimestral de todo el ejercicio” y la atribuye “al dinamismo del consumo de los hogares y de la inversión, en un contexto internacional de incertidumbre”.
(((HABRÁ AMPLIACIÓN)))