El PMI de Estados Unidos retrocede en marzo a mínimos anuales por el encarecimiento derivado del conflicto en Oriente Próximo

El PMI de EEUU baja en marzo por la tensión en Oriente Próximo, con servicios debilitados y manufacturas algo más sólidas, según S&P Global.

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La Casa Blanca. Valerie Plesch/dpa

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El Índice de Gestores de Compras (PMI, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos se ha situado en marzo en 51,4 puntos, por debajo de los 51,9 registrados en febrero, reflejando una moderación del dinamismo empresarial en un escenario de menor entrada de nuevos pedidos y repunte de los precios ligado al conflicto en Oriente Próximo, según ha comunicado este miércoles S&P Global.

El retroceso de cinco décimas ha venido impulsado principalmente por el sector servicios, donde la actividad empresarial se ha enfriado hasta cotas que no se observaban desde hace once meses, acompañada además de una caída de las ventas al exterior.

Las dudas a la hora de poner en marcha nuevos proyectos e impulsar operaciones, motivadas por la tensión geopolítica, se suman a las inquietudes ya presentes sobre la evolución del gasto federal en la economía estadounidense.

En contraste, la rama manufacturera muestra un comportamiento más favorable: los nuevos pedidos avanzan al ritmo más elevado de los últimos cinco meses y las exportaciones han dejado atrás más de ocho meses consecutivos de descensos, manteniéndose ahora estables.

S&P ha indicado que el impacto de los aranceles aplicados por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha suavizado, mientras que la anticipación de compras para esquivar futuros encarecimientos en un contexto volátil ha contribuido a un mayor volumen de transacciones.

En marzo, el PMI de servicios se situó en 51,1 puntos, frente a los 51,7 del mes anterior, mientras que el PMI manufacturero avanzó hasta 52,9 desde los 52,7 puntos previos.

“Los datos preliminares de la encuesta PMI de marzo señalan una combinación preocupante de menor crecimiento y aumento de la inflación tras el estallido de la guerra en Oriente Medio. Las empresas informan de una caída de la demanda debido a la incertidumbre adicional y al impacto en el coste de la vida generados por el conflicto”, ha declarado el economista jefe del área de empresas de S&P Global Market Intelligence, Chris Williamson.

“Las empresas están acumulando reservas de seguridad ante la preocupación de que la guerra pueda provocar problemas de suministro más prolongados y aumentos de precios, al tiempo que reducen sus plantillas para disminuir los gastos generales”, ha añadido.