Economía

El PMI manufacturero de EEUU se enfría en diciembre y se agranda la brecha entre producción y demanda

El PMI manufacturero de EEUU baja en diciembre, se enfría la mejora del sector y se amplía la brecha entre producción y pedidos en plena presión arancelaria.

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Rollos de acero en una fábrica. GONVARRI STEEL SERVICES

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La industria manufacturera de Estados Unidos moderó su ritmo en diciembre, cuando el índice de gerentes de compras (PMI) que elabora S&P Global bajó hasta los 51,8 puntos desde los 52,2 del mes previo, encadenando, no obstante, cinco meses consecutivos en terreno expansivo.

Según la firma, las cifras del cierre del ejercicio reflejan una mejora “sostenida”, aunque más pausada, de las condiciones operativas del tejido industrial estadounidense.

Durante el mes se observó un avance más contenido de la producción como respuesta a una caída de los nuevos pedidos, la primera en doce meses. Las ventas al exterior siguieron retrocediendo, en parte por el impacto de los aranceles, que continuaron presionando al alza los costes operativos a un ritmo significativo.

Con todo, pese a permanecer en cotas históricamente elevadas, tanto los precios de los insumos como los de los productos finales aumentaron al menor ritmo de los últimos 11 meses.

En el ámbito laboral, las compañías señalaron que el crecimiento del empleo se sostuvo a finales de 2025 y que la creación de puestos de trabajo alcanzó su cota más elevada desde agosto. La confianza en el futuro del sector siguió siendo favorable, aunque se debilitó ligeramente respecto a noviembre.

“Las fábricas siguen produciendo bienes a pesar de sufrir una caída en los pedidos. La brecha entre el crecimiento de la producción y el retroceso de los encargos es, de hecho, el mayor registrado desde su punto álgido en la crisis financiera de 2008”, ha alertado el economista jefe del área de empresas de S&P Global, Chris Williamson, que ha resumido la situación de “insostenible”.

El analista ha señalado además que, aunque la inflación arancelaria alcanzó su “pico” en verano, la persistencia en la subida de los precios pone de manifiesto las dificultades a las que se enfrentan las empresas estadounidenses frente a sus rivales de otras grandes economías.