El precio del gasóleo en España se disparó un 20,1% en marzo respecto al mes anterior, recogiendo el impacto de la guerra en Irán, mientras que el de la gasolina subió un 8,1%, según los datos del IPC de marzo publicados este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Los combustibles líquidos, por su parte, elevaron sus precios un 30% en marzo respecto a febrero. Esta subclase comprende el gasóleo, el fueloil, el petróleo lampante y otros combustibles líquidos para uso doméstico, así como gastos de contrato, alquiler, lectura de contadores y repartidores de consumo de la vivienda principal y combustibles líquidos para iluminación. En términos generales, la inflación mensual aumentó en marzo un 1,2%, su mayor alza mensual desde junio de 2022, cuando se incrementó un 1,9%, poco después del arranque de la guerra en Ucrania. En términos interanuales, el gasóleo disparó su precio un 17,9% en marzo respecto a igual mes de 2025, mientras que la gasolina se encareció un 4,8% y los combustibles líquidos, un 22,9%.Este incremento de los carburantes, junto al comportamiento de la electricidad y el encarecimiento del vestido y el calzado por la llegada de la temporada primavera-verano, elevó la inflación interanual de España hasta el 3,4% en marzo, tasa 1,1 puntos superior a la de febrero y la más elevada desde junio de 2024. Este incremento de 1,1 puntos en la tasa interanual del IPC es el mayor desde junio de 2022, cuando la inflación escaló desde el 8,7% al 10,2%. La guerra en Irán, que arrancó el pasado 28 de febrero tras la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel contra el país centroasiático, ha provocado que el precio del petróleo se dispare en las últimas semanas, llegando a tocar el barril de Brent, de referencia en Europa, más de 110 dólares. Este martes, cotiza algo por encima de los 98 dólares el barril, frente al nivel de 72 dólares previo al conflicto.EL GOBIERNO ESPERA QUE LOS PRECIOS SE MODEREN EN LOS PRÓXIMOS MESES El Gobierno ha adoptado un paquete de medidas en respuesta a esta guerra, centrado en rebajas fiscales a combustibles y gasolinas, para aliviar los bolsillos de ciudadanos y empresas. El IPC de marzo tiene en cuenta esta rebaja de impuestos a los carburantes incluida en el paquete anticrisis del Gobierno, pero su efecto sólo ha influido en la última semana del mes. Así, por ejemplo, el precio de la electricidad se redujo un 1,9% en marzo respecto al mes anterior, pero es un 4,3% más caro que en marzo de 2025. El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa ha destacado este martes que el plan de respuesta del Gobierno "está diseñado para que el shock externo de la guerra no se traslade de forma permanente ni a la inflación ni al poder adquisitivo". "Los efectos de las medidas fiscales sobre los carburantes ya se están notando en los surtidores de nuestro país, aunque las cotizaciones internacionales siguen presionando al alza", señala Economía, que apunta que las medidas puestas en marcha desde el 20 de marzo para amortiguar el impacto de la guerra en el coste de la energía "tendrán un efecto de moderación en la inflación durante los proximos meses". De hecho, el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, estima que estas medidas frenarán la inflación en los próximos meses en entre ocho décimas y un punto. Economía ha resaltado además que la electricidad "está actuando como amortiguador del shock energético". "La apuesta de España por las renovables -que fijan el precio de la luz en el 84% de las horas, frente al 25% de 2019- es un escudo frente al impacto de la guerra", ha defendido el Ministerio.