El Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI Europe), Aerolíneas para Europa (A4E) y la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) han alertado de que el Sistema de Entrada/Salida (EES, por sus siglas en inglés), operativo desde el 12 de octubre, continúa generando retrasos “significativos” a los pasajeros. Ante el riesgo de que en los meses de verano se formen colas de cuatro horas o más, reclaman una revisión urgente del actual modelo de control fronterizo antes del periodo de máximo tráfico.
Las tres organizaciones han trasladado su preocupación al comisario de Asuntos Internos y Migración de la UE, Magnus Brunner, mediante una carta en la que señalan tres fallos “críticos”: la “falta crónica” de personal, la persistencia de incidencias tecnológicas —sobre todo en los procesos de automatización de fronteras— y la adopción “muy limitada” por parte de los estados Schengen de la aplicación de preinscripción de Frontex.
En la misiva, también piden a la Comisión Europea que aclare y garantice que los países del espacio Schengen conservarán la posibilidad de suspender de forma parcial o total el EES hasta finales de octubre de 2026, si fuera necesario para gestionar el flujo de pasajeros.
“Según el enfoque progresivo establecido en el Reglamento 2025/1534, los mecanismos de suspensión dejarían de estar disponibles a partir de principios de julio. A día de hoy, sigue sin estar claro si dicha suspensión podría activarse con la flexibilidad necesaria en las condiciones establecidas por el Código de Control Fronterizo de Schengen para la flexibilización de los controles fronterizos”, han explicado las tres organizaciones demandantes.
ACI Europe, A4E e IATA consideran que existe una “desconexión total” entre la visión de las instituciones comunitarias, que sostienen que el EES funciona correctamente, y la situación real en los aeropuertos, donde “los viajeros extracomunitarios sufren retrasos e inconvenientes masivos”.
“Esto debe cesar de inmediato. Debemos ser realistas sobre lo que ocurrirá durante los meses de verano, cuando el tráfico en los aeropuertos europeos se duplica”, han denunciado, insistiendo en la necesidad de actuar antes de que llegue el pico estival.