El sector de los carburantes ha señalado que, pese a la notable caída del fraude del IVA en los hidrocarburos, está aflorando un nuevo foco de engaño entre determinados operadores, que consiste en incumplir la obligación de incorporar el porcentaje de biocombustibles fijado para recortar las emisiones de CO2, establecido este año en un 14% del total de gasolina y gasóleo comercializados.
A comienzos de este ejercicio, el Gobierno aprobó una revisión al alza del objetivo anual de uso de biocarburantes y otros combustibles renovables en el transporte para 2026, pasando del 12% al 14%.
Con este cambio normativo se buscaba facilitar una adaptación gradual a la Directiva Europea, de forma que en 2030 la cuota de energía renovable en el consumo final del transporte alcance, como mínimo, el 29%. Al mismo tiempo, la medida pretendía reforzar la lucha contra el fraude y se acompañó de disposiciones transitorias que permiten cierta flexibilidad en el cumplimiento parcial durante el primer semestre del año.
Fuentes del sector apuntaron a Europa Press que, aunque las actuaciones puestas en marcha por Hacienda han permitido atajar en gran medida el fraude del IVA en los carburantes, han surgido nuevas amenazas ligadas a la obligación de mezclar biocombustibles.
RECUPERAR UNOS 1.000 MILLONES DEFRAUDADOS EN 2024
Esas mismas fuentes subrayaron que las cuentas públicas podrían llegar a recuperar alrededor de 1.000 millones de euros que se defraudaron en los momentos más críticos del año 2024.
Desde el inicio del año, el Ejecutivo activó su plan específico para combatir el fraude del IVA en los hidrocarburos, mediante la aprobación de las órdenes ministeriales que desarrollan y concretan la norma, con el objetivo de cerrar un “agujero” que había supuesto varios miles de millones de euros en los últimos ejercicios.
La denominada “solución italiana”, que cuenta con el respaldo del sector, persigue limitar este problema mediante un esquema ya aplicado en Italia, país que sufría una situación comparable a la española. Se basa en introducir controles para garantizar que los operadores abonen el IVA en el momento de extraer el producto del depósito fiscal, evitando así que, como sucedía en España, dejen de ingresar el impuesto una vez realizada la venta.
Desde el pasado 1 de enero está en vigor la nueva normativa que obliga a los operadores sin historial fiable a adelantar el pago del IVA antes de comercializar el producto.
De este modo, se establece con carácter general que el impuesto debe ingresarse antes de que el carburante salga del depósito fiscal. Con ello, Hacienda pretende desmantelar los esquemas fraudulentos basados en sociedades interpuestas que repercuten el impuesto al consumidor final pero no lo trasladan posteriormente al erario.
Paralelamente, Hacienda otorgó la condición de operador confiable a Repsol, Moeve, BP y Galp. Estas cuatro grandes petroleras obtuvieron este reconocimiento por sus acreditados niveles de solvencia y de cumplimiento tributario, quedando exentas de adelantar el IVA o de constituir avales cuando retiren gasolinas, gasóleos o biocarburantes de los depósitos fiscales.