El Índice de Gestores de Compras de servicios (PMI, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos avanzó en enero hasta los 52,7 puntos desde los 52,5 de diciembre, alejándose así del mínimo de los últimos ocho meses y sumando ya 36 meses seguidos de expansión en la actividad.
De acuerdo con la agencia S&P Global, los nuevos pedidos registraron un repunte, aunque la "moderada confianza" de los consumidores y el clima de incertidumbre continuaron conteniendo el ritmo de crecimiento. Al mismo tiempo, se registró la mayor caída de la demanda procedente del exterior en algo más de tres años.
Las tensiones sobre la capacidad productiva siguieron intensificándose, lo que llevó a las empresas a reforzar "ligeramente" sus plantillas. Sin embargo, la confianza en la evolución futura del sector se debilitó y, en varios casos, se vinculó a la aplicación de aranceles y a la inestabilidad política.
Los costes operativos permanecieron en cotas históricamente altas, presionados por la política comercial de Donald Trump y por el encarecimiento de los salarios y de los suministros. Como reacción, las compañías trasladaron parte de ese aumento a los precios finales al consumidor, aunque con un incremento algo más moderado.
"Las empresas de consumo alertan cada vez más de un entorno difícil, con una caída en enero de la demanda de servicios que siguió al cuasiestancamiento de diciembre, lo que refleja los bajos niveles de confianza de los consumidores y el alto coste de la vida", ha afirmado el economista jefe de S&P Global Market Intelligence, Chris Williamson.
"Si bien los proveedores de servicios financieros y empresariales muestran un panorama más resiliente, el crecimiento de la demanda en este sector también muestra signos de desgaste ante la mayor preocupación por las perspectivas económicas, a menudo asociada a la incertidumbre política", ha añadido.
El analista ha señalado que un entorno de tipos de interés más reducidos, unas condiciones financieras más favorables, un mayor gasto público y unas campañas de ventas y marketing más intensas están sosteniendo la confianza y el gasto de las empresas. Al combinar los PMI de manufacturas y servicios, el PIB habría crecido en enero a un ritmo anualizado del 1,7%.