El Tribunal Supremo ha emitido una sentencia firme, frente a la que ya no cabe recurso, contra Carrefour por las condiciones de su tarjeta Pass, a raíz de una demanda colectiva impulsada por Asufin, según ha señalado esta asociación en una nota.
En 2021, el juzgado de primera instancia rechazó la demanda, pero en 2022 la Audiencia Provincial revocó parcialmente ese criterio y dio la razón a Asufin en segunda instancia. A continuación, la asociación interpuso un recurso de casación ante el Supremo para que la estimación fuera total y no limitada.
El fallo del Alto Tribunal amplía la estimación a las cláusulas vinculadas al crédito 'revolving' asociado a las tarjetas Pass, analizando si dicho clausulado cumplía con los requisitos de transparencia o, por el contrario, resultaba abusivo para el consumidor.
“No consta que la práctica estandarizada de Carrefour en relación con el contrato de tarjeta Pass fuera la de entregar al potencial adherente, con suficiente antelación, información clara y comprensible que le permitiera ser conscientes de los riesgos del crédito 'revolving'”, defiende la sentencia del Supremo.
Del mismo modo, la sala aprecia que el conjunto de condiciones “parece encaminado más a mostrar las ventajas de la tarjeta (...) que a permitir que el consumidor sea consciente de los riesgos de la utilización del sistema 'revolving'”.
El tribunal añade que esa falta de transparencia “no es inocua”, ya que genera un “grave desequilibrio” en perjuicio del cliente, lo que resulta “en contra” de las exigencias de la buena fe contractual.
“Este triunfo en tribunales es muy importante en nuestra lucha contra el crédito 'revolving'”, ha afirmado la presidenta de Asufin, Patricia Suárez.
La asociación ha avanzado que solicitará toda la documentación de los consumidores que contrataron la tarjeta en 2019 y exigirá a Carrefour que practique las liquidaciones que correspondan a los clientes afectados.
Según los cálculos de Asufin, la nulidad de estas cláusulas abrirá la puerta a reclamaciones de usuarios de hasta 1,5 millones de tarjetas, que acumulan un saldo vivo de crédito de hasta 3.000 millones de euros.