El Tesoro Público español tiene previsto intentar captar este jueves entre 5.000 millones y 6.000 millones de euros en la última subasta del mes de marzo, centrada en bonos y obligaciones del Estado, de acuerdo con los objetivos comunicados por el organismo dependiente del Ministerio de Economía.
Esta puja coincidirá en el calendario con la reunión del Banco Central Europeo (BCE), en la que el Consejo de Gobierno valorará si mantiene sin cambios o eleva los tipos de interés, en un escenario condicionado por el encarecimiento de la electricidad y los carburantes derivado del conflicto en Oriente Próximo.
Aunque los mercados descuentan un "shock" por la guerra "temporal", el Banco Central Europeo deberá decidir si actúa frente a este repunte de los precios o si lo acota a un fenómeno pasajero y continúa considerando que las expectativas de inflación a medio plazo siguen firmemente ancladas en torno al 2%, que constituye su objetivo.
Mientras se aguarda la resolución del BCE, el Tesoro Público ofrecerá este jueves bonos del Estado a 5 años, con cupón del 2,60%; obligaciones del Estado con una vida residual de 6 años y 7 meses, con cupón del 2,55%; y obligaciones del Estado a 10 años, con cupón del 3,30%.
Los tipos de interés marginal que sirven de referencia se sitúan actualmente en el 2,584% para los bonos del Estado a 5 años; en el 2,727% para las obligaciones del Estado con una vida residual de 6 años y 7 meses; y en el 3,170% para las obligaciones del Estado a 10 años.
Plan de financiación del Tesoro para 2026
El Tesoro Público mantiene para 2026 unas necesidades de financiación nuevas de 55.000 millones de euros, la misma cuantía que en 2025. Según el Ministerio de Economía, la estrategia de financiación de este año estará marcada por el buen comportamiento de la economía española y por la disciplina en materia presupuestaria.
De los 55.000 millones de euros previstos en emisiones netas del Tesoro para este ejercicio, 50.000 millones de euros se destinarán a deuda a medio y largo plazo, es decir, bonos y obligaciones, deuda en divisas, préstamos y deudas asumidas, mientras que los 5.000 millones restantes se orientarán a la emisión de letras del Tesoro, replicando las cifras fijadas para 2025.
Si se analizan las cifras en términos brutos, el volumen total de emisiones ascenderá este año a 285.693 millones de euros, lo que supone un incremento del 4,2% respecto al cierre previsto para 2025 (274.242 millones de euros), incremento ligado a las mayores amortizaciones que se concentrarán en 2026.
De ese importe bruto programado, 176.935 millones de euros corresponderán a emisiones brutas de deuda a medio y largo plazo, un 3,1% más que la previsión para 2025 (171.514 millones de euros), mientras que se contemplan 108.758 millones de euros en letras del Tesoro, casi un 5,9% por encima del cierre estimado del año pasado (102.728 millones de euros).
En 2025, por quinto año consecutivo, se logró mantener la vida media de la deuda del Estado en el entorno de los ocho años.
En concreto, de acuerdo con los datos del Ministerio de Economía, la vida media de la deuda española se situó en 2025 en 7,93 años, su registro más elevado desde 2021, cuando alcanzó los 7,99 años.