La fijación excepcional de un límite del 2% en la actualización anual de los alquileres permitirá a los inquilinos conservar entre 182 y 658 euros en el periodo 2026-2027, con ahorros todavía más elevados en las zonas más tensionadas del país, como la Comunidad de Madrid (867 euros) o Cataluña (790 euros). Así se desprende de los cálculos de Sumar, elaborados a partir de los distintos supuestos de inflación manejados por el Banco de España en sus últimas previsiones.
Desde la formación subrayan que el beneficio económico será superior para quienes opten por prorrogar sus contratos de arrendamiento durante dos años. A esa rebaja ligada al tope se suma la cantidad que dejarán de abonar al evitar firmar un nuevo contrato a precio de mercado, una diferencia que el Ministerio de Consumo ya cuantificó en más de 1.730 euros anuales.
La prórroga obligatoria de las condiciones de los contratos de alquiler, que ya está vigente, se someterá a votación en el Congreso el próximo 28 de abril para su convalidación. “Es responsabilidad de todas proteger a millones de inquilinos”, sostienen en Sumar, que considera que fijar en el 2% la actualización anual de los contratos de alquiler es una medida de contención “indispensable” para los hogares que viven de alquiler.
Impacto del límite del 2% según la inflación prevista
El estudio de Sumar sobre el ahorro derivado de este tope del 2% toma como base los contratos de arrendamiento en vigor cuya revisión anual continúa vinculada al IPC, a diferencia de los nuevos contratos que quedarán referenciados al índice IRAV recogido en la Ley de Vivienda.
En un escenario adverso, con una inflación del 3,9% en 2026 y del 2% en 2027, la actualización libre situaría la renta mediana en 623,4 euros el primer año y cerca de 636 euros el segundo. Con la aplicación del tope del 2%, el ahorro directo sería de 11,4 euros mensuales en 2026 y de casi 12 euros al mes en 2027.
De este modo, la norma permitiría retener 276 euros en el presupuesto de una familia tipo a lo largo de los dos años de vigencia, manteniendo la cuota actualizada en 612 euros para 2026 y 624,2 euros para 2027.
En el escenario central, que contempla una inflación del 3% en 2026 y del 2,5% en 2027, la renta sin limitar ascendería a 618 euros y 633,5 euros, respectivamente. Con el techo del 2%, el ahorro sería de 6 euros al mes en 2026 y de 9,2 euros mensuales en 2027, lo que se traduce en un total de 182,5 euros por hogar en dos años. En este caso, la actualización del alquiler quedaría igualmente fijada en 612 euros para 2026 y 624,2 euros para 2027.
En el supuesto más severo, con una inflación del 5,9% en 2026 y del 3,2% en 2027, la indexación sin límites provocaría un encarecimiento “drástico e inasumible” de la vivienda en alquiler, llevando la mensualidad mediana hasta 635,4 euros en 2026 y 655,7 euros en 2027.
Sin embargo, con el tope del 2% la actualización se moderaría hasta 612 euros en 2026 y 624,2 euros en 2027, evitando que una familia media tenga que desembolsar 23,4 euros adicionales al mes en 2026 y 31,5 euros más al mes en 2027. En conjunto, la medida supondría conservar 658 euros en el bolsillo de los inquilinos durante esos dos años.
Según Sumar, el impacto de esta limitación es todavía más acusado en los territorios donde el esfuerzo para afrontar el alquiler “ya está al límite”. Es el caso de la Comunidad de Madrid, donde el 43,1% de los hogares inquilinos destinan más del 30% de su renta disponible únicamente al pago del alquiler, sin incluir otros suministros; o de Cataluña, donde este porcentaje se sitúa en el 38,2%.