El Tribunal de Cuentas de la UE alerta de riesgos en el nuevo fondo único del futuro presupuesto comunitario

El Tribunal de Cuentas Europeo avisa de riesgos en el nuevo fondo único y en el sistema para medir el rendimiento del gasto del presupuesto 2028-2034.

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Monedas de euro sobre una bandera europea. picture alliance / Uli Deck/dpa

Monedas de euro sobre una bandera europea. picture alliance / Uli Deck/dpa

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El Tribunal de Cuentas Europeo ha alertado este martes de “múltiples riesgos” en la configuración del nuevo fondo único que concentrará buena parte del próximo presupuesto de la Unión Europea, así como en el sistema planteado para evaluar los resultados del gasto comunitario, al considerar que podría complicar el control y la correcta gestión de los recursos.

En dos dictámenes solicitados por el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea, los auditores examinan las propuestas de la Comisión Europea sobre el futuro marco financiero plurianual (MFF, por sus siglas en inglés) para el periodo 2028-2034, dotado con 2 billones de euros.

El Tribunal destaca que la propuesta del Ejecutivo comunitario para crear un nuevo fondo único, que concentraría alrededor del 44% del presupuesto y reuniría en un solo plan nacional políticas como la cohesión y la agricultura junto con nuevas prioridades como la defensa, implica combinar objetivos y métodos de ejecución distintos, lo que, en su opinión, podría incrementar la complejidad y obligar a hacer concesiones entre prioridades europeas y necesidades nacionales o regionales.

Aunque Bruselas sostiene que este esquema contribuirá a simplificar la financiación y a reducir la fragmentación, los auditores avisan de que esa simplificación podría producirse sobre todo a nivel de la Comisión, sin que la carga administrativa para los Estados, las regiones y los beneficiarios disminuya de manera apreciable.

El nuevo modelo prevé que los pagos a los Estados miembro se condicionen al cumplimiento de hitos y metas, en lugar de basarse en el reembolso de costes, por lo que el Tribunal insiste en que estos objetivos deben definirse con claridad y estar respaldados por salvaguardas suficientes que aseguren la solidez de las estimaciones de costes y la igualdad de trato entre países.

Asimismo, advierte de que el marco de fiabilidad propuesto entraña riesgos para la rendición de cuentas, ya que reduce el papel de la Comisión y otorga mayor relevancia a los sistemas nacionales de control, en los que los auditores han detectado carencias en ejercicios anteriores, por lo que reclaman requisitos sólidos de control y auditoría y consecuencias financieras explícitas en caso de incumplimiento.

Dudas sobre cómo se medirá el impacto del gasto

En lo que respecta a la medición del rendimiento, el Tribunal señala que, aunque el nuevo marco podría mejorar la presentación de la información, arrastra deficiencias de diseño que complicarán la evaluación, dado que una cuarta parte de los ámbitos de intervención carece de indicadores de resultados y no se prevén indicadores de impacto.

Además, subrayan que no hay una relación clara entre la financiación y los resultados ni disposiciones específicas sobre la recopilación de datos relativos al gasto público asociado al presupuesto de la UE y, en el caso de prioridades transversales como el medio ambiente, las contribuciones se basarían en estimaciones y no en el gasto real.

Los dictámenes se enmarcan en la serie de opiniones que el Tribunal está emitiendo sobre las propuestas del próximo presupuesto a largo plazo antes de que el Consejo, que tiene la última palabra, y el Parlamento Europeo, que debe dar su visto bueno, analicen el marco financiero plurianual 2028-2034.