El Tribunal de Cuentas de la UE detecta fallos en el control y evaluación de Erasmus+ y AgoraEU

El Tribunal de Cuentas Europeo detecta debilidades en el control, evaluación y gobernanza de los programas Erasmus+ y AgoraEU del próximo presupuesto de la UE.

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Bandera de la Unión Europea (UE). JUNTA DE ANDALUCÍA

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El Tribunal de Cuentas Europeo (TCE) ha alertado de carencias en los sistemas de control del gasto, en la evaluación de los resultados y en la gobernanza de las partidas previstas para los programas Erasmus+ y AgoraEU en el próximo presupuesto de la Unión Europea, reclamando una mayor precisión en su diseño antes de que sea aprobado.

En los dictámenes difundidos este jueves, los auditores apuntan que los indicadores planteados para medir el rendimiento de ambos programas resultan insuficientes para valorar de forma adecuada su eficacia, eficiencia y relación coste-beneficio, lo que podría complicar la verificación del impacto real de las iniciativas financiadas.

El Tribunal sostiene además que la propuesta legislativa debería detallar con mayor claridad los mecanismos de gestión y supervisión del gasto, así como los sistemas de rendición de cuentas, a fin de asegurar una ejecución transparente y una protección adecuada de los intereses financieros de la UE.

En concreto, los auditores destacan que el marco de evaluación diseñado, en los dos casos, se apoya sobre todo en indicadores de actividad —como el número de proyectos o beneficiarios— y no en resultados o impactos más amplios. Algo que, según consideran, limita la capacidad de medir la efectividad real de las políticas financiadas.

Los informes del Tribunal analizan las propuestas legislativas presentadas por la Comisión Europea para los programas Erasmus+ y AgoraEU dentro del próximo marco financiero plurianual de la UE, que fijará las prioridades de gasto comunitario para el periodo 2028-2034.

El nuevo programa AgoraEU agrupará diversas iniciativas ya existentes en un único instrumento orientado a respaldar la cultura, los medios de comunicación, la sociedad civil y la participación democrática, mientras que el futuro Erasmus+ seguirá sufragando la movilidad educativa y de formación, ampliando además algunas actuaciones vinculadas a la solidaridad y el voluntariado.

Aunque los auditores admiten que ambos programas se ajustan a las prioridades estratégicas de la Unión, consideran que la integración de instrumentos en los dos casos y la ampliación del alcance de las políticas exigen normas de gobernanza y coordinación más precisas para evitar duplicidades y garantizar un uso eficiente de los fondos.

Del mismo modo, el Tribunal remarca que la propuesta debería concretar mejor los mecanismos de financiación y las condiciones en las que se recurrirá a determinados instrumentos presupuestarios, con el objetivo de reforzar la transparencia y la trazabilidad del gasto europeo.

Los dictámenes del Tribunal de Cuentas se hacen públicos a petición del Parlamento Europeo para alimentar el proceso legislativo antes de que la Eurocámara y el Consejo cierren la negociación sobre el diseño final de estos programas dentro del próximo presupuesto plurianual de la Unión.