El Tribunal de Cuentas Europeo (TCE) ha puesto de manifiesto que los principales órganos consultivos de la Unión Europea —el Comité Económico y Social Europeo (CESE) y el Comité Europeo de las Regiones (CdR)— presentan carencias en la entrega puntual de sus dictámenes y no disponen de mecanismos para evaluar su efecto concreto en la normativa comunitaria.
En su informe, los auditores señalan que, aunque ambos órganos cuentan con procedimientos claros para elaborar dictámenes, estos no siempre se emiten a tiempo para influir en la toma de decisiones, lo que limita su utilidad en el proceso legislativo.
Entre 2019 y 2024, explica el Tribunal, el CESE cumplió los plazos en el 71% de los casos, frente al 33% del CdR, y parte de sus informes se presentó fuera de momentos clave del Parlamento Europeo, como los debates o votaciones en comisión.
El informe subraya además que ambos comités miden su actividad --como el número de documentos o su difusión--, pero no analizan si sus propuestas se incorporan a las leyes, por lo que no pueden saber qué impacto real tienen en las políticas europeas.
Asimismo, los auditores critican la falta de transparencia en la selección de expertos que participan en estos trabajos, al no existir criterios claros y públicos para su designación.
Ante estas carencias, el Tribunal pide mejorar el seguimiento de los plazos, evaluar si las recomendaciones influyen en la legislación y reforzar la transparencia en la elección de expertos.