El Tribunal de Cuentas Europeo exige optimizar la gestión de los fondos de la UE para seguridad nuclear

El Tribunal de Cuentas Europeo urge a la Comisión a definir una estrategia clara y mejorar el control de los fondos de la UE para seguridad nuclear.

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Banderas de la Unión Europea (UE) en la sede de la Comisión Europea en Bruselas (Bélgica). ALEXEY VITVITSKY / SPUTNIK / CONTACTOPHOTO

Banderas de la Unión Europea (UE) en la sede de la Comisión Europea en Bruselas (Bélgica). ALEXEY VITVITSKY / SPUTNIK / CONTACTOPHOTO

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El Tribunal de Cuentas Europeo (TCE) ha instado a la Comisión Europea a diseñar una estrategia global y actualizada que sirva de guía a la cooperación internacional de la UE en seguridad nuclear, así como a reforzar los criterios de selección y el control de los proyectos sufragados. El organismo alerta de que la efectividad del respaldo comunitario se ve “mermada” por fallos en la planificación y en la supervisión.

En un informe difundido este miércoles, los auditores señalan que la ausencia de un marco estratégico bien definido complica la coordinación de los distintos instrumentos disponibles. No obstante, reconocen que la UE mantiene un papel de peso en este ámbito gracias a la financiación de numerosas iniciativas destinadas a elevar los niveles de seguridad nuclear en países terceros.

Entre 2014 y 2027, la UE ha comprometido alrededor de 600 millones de euros en subvenciones y 300 millones en préstamos. Pese a ello, los auditores detectan debilidades en la forma en que se eligen los proyectos, ya que las propuestas de los Estados socios no se valoran ni se ordenan con arreglo a criterios establecidos de antemano, lo que complica la comparación entre iniciativas.

Los auditores también constatan frecuentes demoras y, en determinados casos, sobrecostes en las actuaciones respaldadas con fondos europeos, en especial cuando se trata de proyectos de construcción o de rehabilitación de gran envergadura. A juicio del Tribunal, estos incrementos se deben en parte a la elevada complejidad técnica de las obras, pero también a carencias de financiación recurrentes y a la falta de incentivos ligados al rendimiento en algunos contratos.

“Si algo tenemos claro acerca de la seguridad nuclear es que más vale prevenir que curar”, ha señalado el miembro del Tribunal Marek Opiola, responsable de la auditoría, quien ha defendido que la UE debería contar con una estrategia que guíe su cooperación internacional y permita mejorar la selección y el control de las acciones financiadas.

El informe de auditoría igualmente pone de relieve deficiencias en el seguimiento de determinadas operaciones. Como ejemplo, los auditores citan el préstamo de 300 millones de euros destinado a financiar un programa de mejora de la seguridad en las centrales nucleares ucranianas, cuyo control se delegó en terceros sin que la Comisión dispusiera, según el documento, de garantías suficientes sobre el destino final de los recursos.

El Tribunal subraya que la seguridad nuclear continúa siendo un asunto crucial a escala mundial, en un contexto de creciente demanda energética y de envejecimiento de numerosas instalaciones. En la actualidad operan 416 reactores nucleares en 31 países y cerca del 40% supera los 40 años de funcionamiento, lo que, recuerdan los auditores, refuerza la necesidad de mantener estándares de seguridad exigentes.

Respuesta de la Comisión Europea

Por su parte, la Comisión Europea ha acogido favorablemente el informe del Tribunal y ha subrayado que “promover y mantener el más alto nivel de seguridad nuclear” a nivel mundial y en la vecindad de la UE sigue siendo su “máxima prioridad”.

Al mismo tiempo, el Ejecutivo comunitario ha indicado que comparte las recomendaciones dirigidas a reforzar el proceso de selección de las acciones financiadas por la UE y a mejorar su seguimiento, y ha señalado que toma nota de las propuestas planteadas de cara al próximo marco financiero plurianual en lo relativo a los instrumentos dedicados a seguridad nuclear y desmantelamiento.