El veto de Colombia a la venta de electricidad supone a Ecuador un coste diario de 1,67 millones de euros

La suspensión de electricidad desde Colombia encarece la energía en Ecuador, que asume sobrecostes diarios de 1,67 millones de euros en plena guerra arancelaria.

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El presidente de Colombia, Gustavo Petro. PRESIDENCIA DE COLOMBIA/OVIDIO GONZALEZ

El presidente de Colombia, Gustavo Petro. PRESIDENCIA DE COLOMBIA/OVIDIO GONZALEZ

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La paralización de las exportaciones de energía eléctrica desde Colombia está ocasionando a Ecuador sobrecostes diarios cercanos a los dos millones de dólares (1,67 millones de euros). Este incremento del gasto se debe a la necesidad de sustituir la electricidad colombiana por opciones de generación más caras y con mayor carga impositiva, en medio de la actual guerra arancelaria entre ambos países.

“La energía que Colombia exportaba a Ecuador se ofrecía a precios competitivos”, aprovechando la complementariedad entre los sistemas eléctricos y la capacidad colombiana para aportar excedentes procedentes de una matriz diversificada, con un fuerte peso de fuentes hídricas y renovables, explica el Ministerio de Minas y Energía de Colombia en un comunicado.

Como consecuencia de esta suspensión, el sistema eléctrico ecuatoriano se ha visto forzado “a depender de generación térmica y otras fuentes de mayor costo”, lo que encarece de forma inmediata la factura energética del país vecino.

Desde el Ministerio de Minas y Energía colombiano insisten en que Colombia ha actuado “con responsabilidad técnica y transparencia”, dando prioridad a la seguridad energética interna, pero manteniendo al mismo tiempo su voluntad de avanzar en la integración energética regional “bajo reglas claras y decisiones coordinadas”.

“La suspensión de la venta de energía desde Colombia está teniendo un impacto económico directo para Ecuador. Hoy ese país está asumiendo sobrecostes cercanos a los dos millones de dólares diarios, al reemplazar una energía más barata y limpia por fuentes más costosas”, afirmó la viceministra de Energía, Karen Schutt, al detallar las consecuencias inmediatas de la medida.

El Ejecutivo de Gustavo Petro ha reiterado la importancia de restablecer cuanto antes las relaciones bilaterales, eliminar las restricciones que golpean a ambas economías y “avanzar en soluciones concertadas”: “Medidas como el incremento de hasta el 900% en las condiciones del crudo hacia Ecuador y la suspensión de intercambios energéticos no fortalecen la integración ni benefician a los pueblos”, subraya el comunicado oficial.

Colombia decidió frenar temporalmente las ventas de electricidad a Ecuador hace una semana, en respuesta al arancel del 30% que Quito impuso a sus productos, alegando falta de cooperación en la lucha contra el narcotráfico. En reacción, el Gobierno colombiano comunicó la aplicación de una tasa del 30% a 20 productos procedentes de Ecuador, así como otro 30$ al arroz ecuatoriano importado.