Adif ha pedido a Renfe, Iryo y Ouigo que retiren de la programación los últimos trenes de alta velocidad que circulan cada día entre Madrid y Barcelona, con la finalidad de ganar más margen horario durante la noche para acometer las tareas de mantenimiento de la infraestructura.
Según detallan fuentes de la empresa pública responsable de la red ferroviaria, esta medida empezará a aplicarse desde este mismo lunes, 2 de febrero, y afectará únicamente al corredor de alta velocidad que conecta Madrid con Barcelona.
Tras el accidente de Adamuz (Córdoba), los maquinistas han comenzado a comunicar a Adif un número mucho mayor de incidencias detectadas en las vías, lo que está obligando a introducir reducciones temporales de velocidad por motivos de seguridad.
Estas limitaciones de velocidad están generando demoras recurrentes en la circulación, hasta el extremo de que los últimos trenes del día están llegando a destino de madrugada, invadiendo la franja horaria que Adif reserva habitualmente para ejecutar las labores de mantenimiento nocturno.
Operaciones de mantenimiento
Entre esos trabajos se incluye, precisamente, la comprobación sobre el terreno de las incidencias notificadas por los maquinistas. Cuando no hay tiempo suficiente para efectuar estas verificaciones, las restricciones de velocidad se prolongan al día siguiente y el problema se repite de nuevo.
Por este motivo, Adif ha solicitado la supresión de los últimos servicios diarios, con la intención de que sus equipos de conservación dispongan del tiempo necesario para desarrollar las operaciones habituales de mantenimiento de la infraestructura en ausencia de trenes comerciales en circulación.