Elisa Barral (The Palace): “Queremos ser el hotel de lujo de puertas abiertas para los madrileños y la cultura”

Elisa Barral impulsa la nueva etapa de The Palace con foco en el lujo, el turismo de congresos y una restauración que refuerza su papel cultural en Madrid.

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La recién nombrada directora general de The Palace, a Luxury Collection Hotel, Madrid, Elisa Barral, ha desgranado este miércoles su hoja de ruta para el histórico hotel madrileño, con el foco puesto en recuperar su papel como “gran referente del lujo” y epicentro cultural de la ciudad tras un profundo proceso de restauración.

Barral ha identificado el turismo de congresos (MICE) como la piedra angular de su mandato y un vector clave para el desarrollo económico de Madrid. En esta línea, ha recalcado el peso que tienen los grandes encuentros profesionales y ferias, cuyo impacto ha calificado de “incalculable” para la capital.

Lejos de ver la llegada de nuevas cadenas internacionales como una amenaza, la directiva interpreta este fenómeno como un “efecto multiplicador” que dinamiza el conjunto del mercado.

En su opinión, “sigue habiendo espacio para todos” y las firmas de alta gama no se “fagocitan” entre sí, sino que atraen a un público fiel que persigue estándares muy concretos, reforzando así el posicionamiento de Madrid como destino de lujo global. “Es un mercado muy resilente”, afirmó.

Un icono del lujo madrileño con 113 años de historia

Primera mujer al frente del hotel en sus 113 años de trayectoria, Barral considera su nombramiento la culminación de un “sueño personal” y aspira a consolidar el establecimiento como gran emblema hotelero de la capital.

La ejecutiva, que regresa por tercera vez a la casa donde comenzó su carrera en el área financiera, subraya su objetivo de “devolver al Palace a lo más alto del panorama hotelero del lujo madrileño y reposicionarlo en la escena internacional como el gran hotel de la ciudad que siempre fue”.

Para lograrlo, apuesta por perfeccionar el servicio y el ambiente hasta convertir el hotel en el “lugar más deseado de Madrid” tanto para el público local como para el viajero internacional.

En esa línea, reivindica la tradición de “puertas abiertas” para que los madrileños sigan accediendo a espacios singulares como la cúpula o el Club 27, donde se conservan dibujos originales de Federico García Lorca.

Pese a la irrupción de nuevas marcas de lujo en la ciudad, Barral insiste en que este fenómeno tiene un efecto dinamizador: “Madrid está creciendo de una manera enfocada. Las nuevas marcas no nos canibalizan, generan un efecto multiplicador en el mercado del lujo”, reiteró.

La nueva etapa del Palace se concibe como una restauración minuciosa, y no como una simple reforma estética, en la que han participado el Ayuntamiento de Madrid y el estudio Ruiz-Larrea Arquitectura para rescatar la esencia del edificio, protegido como monumento.

Concluidas ya las fases de habitaciones y zonas comunes —incluida la icónica cúpula y la recepción—, la meta es reforzar su condición de icono de “puertas abiertas”. “Queremos seguir siendo el hotel de los madrileños y de referencia cultural”, subrayó Barral.

El MICE como “caballo de batalla” del hotel

Por la dimensión del establecimiento —el mayor hotel de lujo de Madrid, con 470 habitaciones—, Barral ha situado el segmento MICE como su gran prioridad.

“Será mi caballo de batalla”, ha remarcado, apelando a la colaboración público-privada para que Madrid pueda competir de tú a tú con destinos como Viena, París o Barcelona en la captación de congresos de gran formato y el flujo de viajeros que conllevan.

Para ello, ha reclamado un refuerzo presupuestario para el Madrid Convention Bureau, además de la mejora de infraestructuras ya existentes, entre ellas el Palacio de Congresos del Paseo de la Castellana.

Gastronomía, moratoria hotelera y reconversión de edificios

En el plano gastronómico, el hotel está inmerso en la búsqueda de un socio estratégico para poner en marcha un restaurante de especialidad que recupere el espíritu de éxito que tuvo en su momento el ‘Asia Gallery’.

Barral insiste en que la nueva propuesta debe “amplificar el nombre del hotel” y, al mismo tiempo, encajar con la identidad madrileña y con la escena culinaria “tan potente” que vive la ciudad.

En cuanto a la expansión del sector, la directora se ha posicionado en contra de una moratoria hotelera, que considera un “error” siempre que el crecimiento se produzca de forma ordenada y siga aportando de manera tan relevante al Producto Interior Bruto (PIB) de la ciudad, de la comunidad y del conjunto del país.

Ha apuntado que el principal desafío de Madrid es la escasez de inmuebles disponibles en el centro, lo que obliga a reconvertir edificios de uso terciario. Un proceso complejo, ha recordado, por la normativa de “uso asociado”, que dificulta, por ejemplo, la apertura de accesos directos a la calle desde los locales comerciales del hotel.

Asimismo, ha defendido la subida de precios de la planta hotelera madrileña como un ajuste necesario respecto a otros mercados europeos: “Ya tocaba que nos equiparáramos con el resto de Europa en calidad y precios”, señaló.

Inversión millonaria, nuevo spa y posible rooftop

La transformación del histórico Hotel Palace de Madrid (actual The Palace, a Luxury Collection Hotel, Madrid) se ha acometido por fases y sin cierre total, con una inversión aproximada de 90 millones de euros. El plan arrancó en 2023 y concluyó en marzo de 2025, devolviendo al edificio el esplendor de 1912 y adaptándolo a los estándares de lujo actuales.

En una primera fase se abordó la restauración de la fachada —recuperando el tono beige original y los elementos ornamentales— y la renovación integral de las 470 habitaciones y suites, proyectadas por Lázaro Rosa-Violán con guiños al patrimonio madrileño, como vistas del Retiro y motivos botánicos.

La segunda etapa, finalizada en marzo de 2025, se centró en las zonas comunes: la emblemática cúpula de vidrieras se desmontó y restauró pieza a pieza y el lobby recuperó el diseño de 1912.

La futura tercera fase del proyecto, cuya licencia se prevé solicitar entre marzo y abril, transformará el antiguo ‘Espacio Palace’ en un gimnasio de última generación, una piscina cubierta de 12 metros y un spa orientado previsiblemente a conceptos como el biohacking, la longevidad y el anti-envejecimiento.

Además, Barral ha avanzado la posibilidad de una “futurible fase posterior” en la que se estudiaría habilitar un espacio de eventos y un bar en el rooftop del hotel. Este desarrollo, no obstante, queda condicionado a estrictos análisis técnicos de viabilidad.

En cualquier caso, respecto a las obras pendientes, Elisa Barral ha asegurado que las próximas intervenciones serán “muy poco disruptivas” para la operativa diaria, ya que las áreas en reforma son “fácilmente aislables”, de modo que los trabajos no afecten ni a la estancia de los huéspedes ni al funcionamiento interno.

Bajo la premisa de la excelencia, la dirección mantiene su compromiso de no cerrar el hotel durante el proceso. Desde la compañía explican que este modelo por fases permite compatibilizar la actividad cotidiana con las mejoras, garantizando que la restauración no merme el confort ni la experiencia exclusiva de los clientes.

Mercados clave y cliente de mayor poder adquisitivo

Por último, la directora ha constatado una mejora en el perfil del huésped tras el cambio de marca, con un incremento del poder adquisitivo gracias a la reentrada en consorcios de lujo.

Los principales mercados emisores continúan siendo Estados Unidos y Latinoamérica —con especial peso de México, Colombia y Brasil—, a los que se suma un crecimiento notable de Oriente Medio y una apuesta decidida, a corto plazo, por el viajero de lujo procedente de Asia.