La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha censurado al PP por haber votado en contra del escudo social hace dos semanas, después de que los populares cuestionaran la gestión del Ejecutivo ante las consecuencias de la guerra en Irán y en Oriente Medio.
Saiz se ha expresado así en declaraciones a los medios tras un acto en Juno House, celebrado este viernes en Barcelona, al que también ha acudido el delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto, junto a otras autoridades y representantes del tejido empresarial.
“Al Partido Popular, que hace esas críticas, yo le preguntaría que por qué votó hace escasamente dos semanas que no a un escudo social. ¿Qué es lo que no le gustaba del escudo social para haber votado que no? Es fácil lanzarse a la crítica”, ha reflexionado la ministra, contraponiendo la postura del Ejecutivo con la del principal partido de la oposición.
Interpelada sobre si el Gobierno estudia vetar los despidos vinculados a causas energéticas, Saiz ha lanzado un mensaje “de prudencia, de calma”, y ha subrayado que el Ejecutivo está trabajando para articular “una respuesta adecuada y eficaz”, entre otras vías, mediante la reunión mantenida este jueves con agentes sociales, sindicatos y patronales.
En relación con el posible traspaso de la gestión del IRPF a la Generalitat, la titular de Inclusión ha admitido que “en este punto concreto no hay un acuerdo”, aunque ha recordado los compromisos en materia de financiación autonómica: “También parecía difícil encontrar una postura que satisficiera a todas las comunidades autónomas, y encima de la mesa está”.
RÉCORD DE MUJERES AFILIADAS
Durante el encuentro se han tratado asuntos vinculados a la inclusión, la igualdad, la movilidad internacional y la cohesión social, además del papel de las mujeres en el mercado de trabajo.
Saiz ha remarcado que el mercado laboral registra un “récord histórico” de mujeres afiliadas, con 10 millones de mujeres afiliadas a la seguridad social, y 1,3 millones de autónomas, cuyas bases de cotización se incrementan por encima de las de los hombres.