Empresas, asociaciones de consumidores, representantes del sector digital y eurodiputados han reclamado que plataformas como Shein, Temu o AliExpress se sometan a las mismas exigencias que el resto de operadores, insistiendo en que el problema no radica en la ausencia de normas, sino en su falta de aplicación efectiva.
En este contexto, la presidenta de La Distribución Anged, Matilde García Duarte, ha pedido una “aplicación real, efectiva y coordinada de la normativa europea” con el fin de asegurar una competencia en igualdad de condiciones en el comercio electrónico y una protección sólida de los consumidores frente a plataformas digitales que operan desde países terceros.
García Duarte ha incidido en que el reto no es el comercio online ni el nivel de precios, sino la brecha regulatoria entre las empresas que respetan las reglas y aquellas que esquivan la normativa comunitaria. “La inmensa mayoría de las empresas que operan en Europa ofrecen productos competitivos cumpliendo todas las reglas. Un producto puede ser barato sin poner en riesgo la seguridad del consumidor y lo que no es aceptable es competir incumpliendo la ley. Europa no necesita más normas, sino que se cumplan las que ya existen”, ha recalcado.
La responsable de Anged ha insistido también en la necesidad de destinar “más recursos para la vigilancia de mercado y las aduanas”, además de articular herramientas europeas eficaces para reaccionar cuando los incumplimientos sean “graves y reiterados”. A su juicio, es esencial “Evitar respuestas nacionales desordenadas que rompan el Mercado Único”.
Estas reflexiones se han planteado durante la jornada “Plataformas de comercio electrónico procedentes de países terceros”, en la que han intervenido portavoces de organizaciones de consumidores, del sector digital, eurodiputados y responsables de la Administración.
El secretario general de Consumo, Andrés Barragán, ha remarcado la “necesidad de reforzar la protección del consumidor” en un escenario digital en el que se disparan los envíos de bajo valor y se complican los controles en frontera.
En la misma línea, los eurodiputados Pablo Arias (PPE) y José Cepeda (S&D) han coincidido en que el gran desafío pasa por traducir la normativa comunitaria, incluida la Ley de Servicios Digitales, en “resultados tangibles”, reforzando la cooperación entre los Estados miembros y dotando de una capacidad sancionadora que resulte verdaderamente efectiva.
Ambos han aludido a la próxima comparecencia de la plataforma asiática Shein, prevista para el 27 de enero ante la Comisión IMCO del Parlamento Europeo, como una cita clave dentro de este proceso de escrutinio.
Por otro lado, la directora de Asuntos Públicos de la OCU, Ileana Izverniceanu, ha advertido sobre el alto volumen de productos inseguros detectados en plataformas extracomunitarias y ha exigido “responsabilidad directa de los marketplaces” y controles previos que impidan que artículos peligrosos acaben llegando al consumidor.
Desde la patronal tecnológica DigitalES, su directora de Regulación y Asuntos Públicos, Carmen Sánchez Muñoz, ha enfatizado que “innovación y regulación no son incompatibles”, siempre que las reglas se apliquen de manera proporcionada y uniforme en los 27 Estados miembros, subrayando que el principal déficit actual se sitúa en el grado de cumplimiento y no en la cantidad de regulación existente.