En 2025 se contabilizaron a nivel global ocho accidentes de aviación con resultado de muerte, uno por encima de los registrados en 2024. Pese a ello, la tasa de siniestros por cada millón de operaciones se redujo hasta 1,32, por debajo del 1,42 anotado en 2024, de acuerdo con el informe anual de seguridad de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).
Durante el último ejercicio se produjeron 394 fallecimientos a bordo, lo que supone un incremento del 61,5% frente a las 244 víctimas mortales de 2024 y frente a la media de 198 del último lustro.
Si se consideran todos los accidentes, tanto mortales como no mortales, el total ascendió a 51 en 38,7 millones de vuelos. Esta cifra se sitúa por debajo de los 54 siniestros en 37,9 millones de vuelos registrados en 2024, pero por encima del promedio de 44 accidentes del periodo 2021-2025.
El riesgo de mortalidad se situó en 0,17 por millón de vuelos, superando el 0,06% de 2024. Este repunte se explica por el aumento de un reducido número de accidentes con víctimas, ya que, por ejemplo, los vuelos 171 de Air India (241 fallecidos) y 5342 de PSA Airlines (64 fallecidos) concentraron más del 77% de todas las pérdidas de vidas a bordo de aeronaves en 2025.
Tal y como subraya el director general de IATA, Willie Walsh, "hace una década, la tasa se situaba en un accidente mortal por cada 3,5 millones de vuelos (2012-2016). Hoy, es de un accidente mortal por cada 5,6 millones de vuelos (2021-2025). Volar es tan seguro que incluso un solo accidente entre los casi 40 millones de vuelos operados anualmente influye en los datos globales".
El documento también detalla que los tipos de incidentes más frecuentes en 2025 fueron los impactos de cola, los fallos o incidentes en el tren de aterrizaje, las salidas de pista y los daños en tierra. Asimismo, se indica que las instalaciones aeroportuarias estuvieron implicadas en el 16% de los sucesos.
La IATA remarca además que las aerolíneas incluidas en el registro de la Auditoría de Seguridad Operacional de la IATA (IOSA) presentaron una tasa de accidentes de 0,98 por millón de vuelos, claramente mejor que el 2,55 por millón de vuelos registrado por las compañías que no forman parte de IOSA.
Coordinación en zonas de conflicto, "esencial" para la seguridad
En otro apartado, la IATA advierte de que la expansión de zonas de conflicto está generando una "considerable" complejidad operativa y obligando a desviar rutas, citando como ejemplo la situación derivada de la guerra entre Estados Unidos/Israel e Irán.
Ante este contexto, el informe recalca como "esencial" la cooperación estrecha entre autoridades militares y civiles para salvaguardar la seguridad de las operaciones de aviación civil.
"Cuando las zonas de conflicto presentan riesgos inamovibles, los Estados son responsables de restringir o cerrar el espacio aéreo de forma oportuna, transparente y coordinada", ha añadido, al tiempo que ve "fundamental" que el proceso de cierre y, eventualmente, de reapertura del espacio aéreo se centre en la seguridad operacional y "no se politice".
Además, destaca que los avisos Notam y las alertas de riesgo, emitidos de forma "clara, coherente y profesional", constituyen información "crucial" que las aerolíneas deben incorporar a sus propias evaluaciones de riesgo para asegurar la seguridad y la eficiencia de las operaciones de vuelo.
"Las aeronaves civiles nunca deben exponerse a riesgos derivados de actividades militares, ni deliberadas ni accidentalmente", según IATA, además.
Informes de accidentes completos, públicos y en plazo
La asociación internacional insiste de nuevo en la necesidad de disponer de investigaciones de accidentes que sean puntuales, exhaustivas y accesibles al público. Según su análisis de las pesquisas realizadas entre 2019 y 2023, solo el 63% de las investigaciones se concluyeron conforme a las obligaciones de los Estados recogidas en el Convenio de Chicago.
Las tasas de finalización difieren de forma notable entre regiones: América del Norte encabeza la lista con un 78%, seguida de Europa (75%), Asia-Pacífico (68%), Asia del Norte (67%), Oriente Medio y Norte de África (67%), América Latina y el Caribe (60%) y África (19%).
Con el fin de reforzar la transparencia y mejorar el aprendizaje en materia de seguridad en todo el sector, la IATA ha puesto en marcha una plataforma centralizada que "consolida las recomendaciones de seguridad de los informes finales de investigación en un único repositorio global".