Enagás cerró 2025 con un beneficio neto de 339,1 millones de euros, dejando atrás las pérdidas de 299,3 millones de euros registradas el año anterior, cuando sus cuentas se vieron afectadas por las minusvalías derivadas de la desinversión en la estadounidense Tallgrass Energy. Con estas cifras, la compañía logra superar las metas financieras que se había fijado para el ejercicio.
En los resultados de 2025 se recoge el efecto positivo de las plusvalías generadas por la venta de Soto la Marina (5,1 millones de euros) y Sercomgas (9,6 millones de euros), así como la revalorización ligada a la compra del 51% de Axent (16,9 millones de euros) y la actualización del valor razonable de GSP, consecuencia de la rectificación favorable del laudo comunicada en el primer semestre, por un importe de 41,2 millones de euros.
Si se excluyen estas plusvalías extraordinarias, el beneficio recurrente de Enagás en 2025 se situó en 266,3 millones de euros, lo que supone un descenso del 14,1% respecto a 2024.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) del gestor del sistema gasista alcanzó los 675,7 millones de euros al cierre de 2025, un 11,2% menos en comparación interanual.
La evolución de estas magnitudes estuvo apoyada en la aplicación del Plan de Eficiencia de Enagás, que posibilitó recortar los gastos operativos recurrentes un 0,6%, y en el sólido desempeño de las empresas participadas.
La cifra de negocios del grupo en 2025 ascendió a 976,8 millones de euros, un 7% más que en 2024. El impacto del nuevo marco regulatorio, cifrado en unos 57 millones de euros, quedó compensado por el aumento de otros ingresos regulados, especialmente los vinculados a los trabajos de sellado de los pozos de Castor, que supusieron 125,9 millones de euros, frente a unos costes de 119,9 millones de euros.
La deuda neta se sitúa en 2.475 millones
La deuda neta de Enagás al cierre de 2025 se situaba en 2.475 millones de euros, ligeramente por encima de los 2.404 millones de euros contabilizados un año antes.
El coste financiero de la deuda bruta a 31 de diciembre de 2025 fue del 2,1%, por debajo del 2,6% registrado al final de 2024. El ratio fondo de operaciones sobre deuda (FFO/DN) se colocó en el 25,7% al término de 2025, frente al 28,7% con el que concluyó el ejercicio anterior. Más del 80% del endeudamiento de Enagás está contratado a tipo fijo, con una vida media de 4,7 años.
Con este desempeño, la empresa que encabeza Arturo Gonzalo cumple y mejora los objetivos anunciados para 2025, que pasaban por alcanzar un beneficio recurrente después de impuestos en el entorno de 265 millones de euros y un Ebitda cercano a los 670 millones de euros.
Fortaleza del sistema gasista y apuesta por el hidrógeno
En paralelo, el sistema gasista español volvió a acreditar su solidez y su papel esencial para la seguridad energética del país, mostrando una notable capacidad de respuesta frente a episodios de meteorología extrema.
La demanda de gas natural transportada aumentó un 7,4% en 2025, hasta los 372 teravatios hora (TWh). La demanda total de gas natural en España se elevó un 6,3%, impulsada sobre todo por el fuerte repunte del consumo de gas para generación eléctrica (+33,4%), con un mayor peso de los ciclos combinados tras el episodio de cero eléctrico, reforzando así la seguridad del suministro eléctrico.
Por su parte, la demanda convencional retrocedió un 2,2% en 2025, lastrada por la caída del consumo industrial (-5,2%) asociada principalmente al menor uso de la cogeneración, aunque este retroceso se vio compensado en parte por el aumento de la demanda doméstico-comercial (+8,1%) debido al efecto de las temperaturas.
Durante 2025, Enagás siguió avanzando en su hoja de ruta vinculada al hidrógeno renovable y se dio un impulso clave tanto a la Red Troncal Española de Hidrógeno como a H2med, con hitos como el lanzamiento del Plan Conceptual de Participación Pública, la constitución de la sociedad BarMar y el progreso en las ingenierías y estudios asociados a estos proyectos.
“((HABRÁ AMPLIACIÓN))”