Ence se ha marcado como meta multiplicar por tres su resultado bruto de explotación (Ebitda) en el área de energías renovables de aquí a 2030, apoyándose en un crecimiento acelerado y diversificado de esta línea de negocio.
El impulso del negocio de biometano se ha convertido en uno de los ejes fundamentales del crecimiento de la división de renovables de Ence. La empresa prevé rebasar 1 TWh de producción anual en 2030, con una aportación al Ebitda superior a 60 millones de euros.
En la actualidad, la compañía dispone de una planta en operación, otra en fase de puesta en marcha y tres proyectos en construcción. Esta situación refuerza una cartera con alta visibilidad de crecimiento y respaldada por contratos a largo plazo.
En el ámbito de los combustibles renovables, Ence continúa avanzando en nuevas iniciativas ligadas al uso del CO2 biogénico y su conversión en combustibles sostenibles y productos derivados.
Este contexto abre una oportunidad estratégica para la compañía, dado que la fabricación de combustibles renovables exige CO2 biogénico como insumo principal.
En este terreno, el Grupo Ence dispone de una posición singular, al generar más de cuatro millones de toneladas anuales -aproximadamente el 50% del total en España-, concentradas en ubicaciones clave cercanas a puertos y polos industriales relevantes.
Además, Ence es también, a través de Magnon, la mayor gestora de biomasa del país y referente en la producción de energía eléctrica a partir de biomasa agrícola y forestal. Con 266 MW de potencia instalada, convierte restos agrícolas y forestales en energía limpia, impulsando el desarrollo rural, disminuyendo el riesgo de incendios y favoreciendo un modelo de economía circular.