Ence se sitúa para beneficiarse del repunte en las cotizaciones de la celulosa después de que los grandes productores del sector hayan comunicado una subida del precio de referencia hasta los 1.430 dólares por tonelada, importe bruto y sin aplicar descuentos.
El grupo papelero y de energía remarcó que las perspectivas del mercado son “muy favorables” y recordó que, tras cerrar 2025 con un precio medio de la celulosa inusualmente bajo, de 1.086 dólares por tonelada, los encargos actuales se están cerrando a 1.330 dólares por tonelada y se están negociando operaciones a 1.380 dólares por tonelada.
Asimismo, la compañía presidida por Ignacio Colmenares señaló que a este escenario se añade el anuncio del principal productor mundial, que ha comunicado un incremento adicional hasta los 1.430 dólares por tonelada que se aplicará en las próximas semanas.
En este marco, Ence recalcó que continúa avanzando en su proceso de transformación hacia la fabricación de celulosas especiales, que ofrecen un margen superior al de la celulosa estándar y que, en 2025, aportaron un margen extra cercano a 37 euros por tonelada, representando ya una fracción cada vez más relevante de la actividad del grupo.
Las celulosas especiales ganarán peso en las ventas hasta 2028
En detalle, la empresa proyecta que las celulosas especiales alcancen el 40% de la facturación del negocio de Celulosa en 2026 y superen el 62% en 2028. En coherencia con esta hoja de ruta, la compañía ha puesto en marcha su primera línea de ‘fluff’, con una capacidad de 125.000 toneladas, según informó la propia Ence.
De este modo, el grupo pasa a ser el único productor en Europa de ‘fluff’ elaborado a partir de fibra de eucalipto, lo que le permite ofrecer una opción más competitiva frente a la fibra larga importada, que presenta un coste superior.
Paralelamente, la compañía mantiene el foco en la contención de costes. Tras cerrar 2025 con el nivel de ‘cash cost’ más bajo desde 2022, Ence tiene en marcha dos proyectos orientados a recortar sus costes de producción en 30 millones de euros (30 euros por tonelada) durante el periodo 2026-2027.
El primero es el Plan de Eficiencia y Competitividad del negocio de Celulosa, diseñado para generar un ahorro de 22 millones de euros (22 euros por tonelada). El segundo es el plan de reducción de costes y descarbonización de la biofábrica de Navia, cuyo objetivo es lograr ahorros adicionales de ocho millones de euros (ocho euros por tonelada).
Este último proyecto, que entrará en funcionamiento a partir del segundo trimestre de 2026, permitirá reemplazar el uso de fuel por biomasa local pulverizada, disminuyendo así el consumo de combustibles fósiles.
Con la ejecución de ambas iniciativas, la compañía prevé alcanzar a partir de 2027 una reducción estructural de costes en su negocio de Celulosa de 30 millones de euros.