Endesa prevé intensificar de forma notable su esfuerzo inversor en el trienio 2026-2028 hasta alcanzar una cifra histórica para la compañía de 10.600 millones de euros, lo que implica un aumento del 10% frente a la anterior ‘hoja de ruta’, según recoge el nuevo plan estratégico de la eléctrica.
Desde que en 2014 opera con su perímetro actual en la Península Ibérica, no había planteado un volumen de inversión tan elevado. Del total previsto, el 52%, unos 5.500 millones de euros, se dirigirá al negocio de Redes de distribución, lo que supone un incremento superior al 37% respecto a los 4.000 millones de euros contemplados en el plan previo.
Endesa precisó que estos recursos se orientarán a reforzar la red eléctrica siempre que salga adelante el Real Decreto que autorice invertir por encima del límite regulatorio vigente y se reconozca el 100% de las inversiones acometidas.
Según la compañía, este esfuerzo permitirá habilitar nuevas conexiones de clientes en un contexto de saturación casi general de la red en España y, en particular, en las áreas donde Endesa es distribuidora, con niveles de ocupación del 88% y del 94%, respectivamente.
El 28% del presupuesto, en torno a 3.000 millones de euros, se destinará a Renovables, por debajo de los 3.700 millones de euros previstos en la anterior ‘hoja de ruta’. Estas inversiones seguirán criterios más selectivos y se concentrarán en proyectos eólicos y en infraestructuras de almacenamiento, que aportarán conjuntamente 1.500 megavatios (MW) de los 1.900 MW que se sumarán al parque renovable hasta finales de 2028.
Así, el 80% de los 10.600 millones se concentrará en estos dos ejes de la transición energética, Redes y Renovables, aunque con un reparto muy distinto al anterior: el volumen dirigido a la red crece un 40%, mientras que el destinado a renovables se reduce un 20%, debido a una aproximación más selectiva y al aplazamiento de determinados proyectos más allá del horizonte del nuevo plan.
En su hoja de ruta actualizada, Endesa estima que alrededor del 85% del resultado bruto de explotación (Ebitda) que generará en los próximos tres años, unos 18.000 millones de euros, procederá de actividades reguladas o ya contratadas.
Objetivo de beneficio y evolución de la deuda hasta 2028
La compañía se marca como meta un crecimiento medio anual del 4% en sus resultados, apoyado en el aumento de la inversión, la mejora de la productividad y los avances en eficiencia.
Con este escenario, Endesa proyecta que el Ebitda avance de media un 4% al año y se sitúe en una horquilla de entre 6.200 y 6.500 millones de euros, mientras que el beneficio ordinario neto alcanzaría entre 2.500 y 2.600 millones de euros en 2028, también con un incremento anual medio del 4%.
En cuanto a la deuda neta, la eléctrica calcula que se ubicará entre 14.000 y 15.000 millones de euros al cierre del periodo, frente a los 10.000 millones de euros estimados para finales de 2025. Con ello, la ratio de apalancamiento pasaría de 1,8 veces al cierre del año pasado a 2,3 veces al final del plan.
Retribución al accionista: dividendos y recompras
Respecto a la política de remuneración, para el ciclo 2026-2028 Endesa, controlada en un 70% por la italiana Enel, mantiene un ‘pay out’ mínimo del 70% y anticipa un crecimiento sostenido de la retribución al accionista, con un avance del 4% anual durante los próximos tres ejercicios.
Gracias a su sólida generación de caja, la compañía calcula que distribuirá en dividendos alrededor de 5.000 millones de euros entre 2026 y 2028. A esta cifra se añaden unos 2.000 millones de euros vinculados a los programas de recompra de acciones ya ejecutados y pendientes.
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