Energéticas instan en Davos a España y Portugal a liderar la transición y la nueva reindustrialización

Energéticas y grandes industrias piden en Davos acción urgente para que España y Portugal lideren la transición energética y la reindustrialización europea.

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Energéticas llaman en Davos a la acción en España y Portugal para liderar la transición y la reindustrialización MCKINSEY

Energéticas llaman en Davos a la acción en España y Portugal para liderar la transición y la reindustrialización MCKINSEY

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Grandes compañías energéticas y grupos industriales de España y Portugal han reclamado la “acción urgente” y la puesta en marcha de medidas concretas para liberar todo el potencial de la región ibérica y situarla al frente de la transición energética y de la reindustrialización en Europa.

En la Reunión Anual del Foro Económico Mundial (WEF) en Davos, y por segundo año consecutivo, la Iniciativa Ibérica de Industria y Transición Energética (IETI) –un proyecto intersectorial coordinado por McKinsey & Company junto a ACS, EDP, Galp, Iberdrola, Moeve, Naturgy, Repsol y Técnicas Reunidas– ha expuesto una visión actualizada sobre cómo la Península Ibérica puede reforzar la competitividad europea mediante una reindustrialización apoyada en la transición energética.

Las conclusiones y propuestas de IETI se dieron a conocer en una sesión de trabajo multilateral con Enrico Letta, ex primer ministro italiano y autor del informe homónimo, la directora de Política Energética de la Comisión Europea, Cristina Lobillo, y otros representantes institucionales, junto con consejeros delegados y presidentes de ACS, EDP, Galp, Iberdrola, Moeve, Naturgy y Repsol, además de socios senior de McKinsey & Company.

En este encuentro, el grupo de trabajo destacó los progresos conseguidos durante el último año y fijó cinco líneas de actuación prioritarias para los próximos ejercicios, que pasan por “elevar la ambición y la coordinación en sectores estratégicos”.

Entre las prioridades, la IETI propone acelerar el despliegue de infraestructuras, impulsando la inversión en redes eléctricas, sistemas de almacenamiento, transporte y logística como infraestructuras críticas para el proceso.

Recuerda que a comienzos de este año más de 70 compañías industriales en España alertaron de la situación límite de las redes de distribución eléctrica, donde hoy se rechaza la mayoría de las peticiones de conexión. Asimismo, considera que una revisión de los esquemas de retribución podría imprimir más velocidad a la entrada de nueva capacidad y a la construcción de proyectos.

La iniciativa también reclama reforzar la ambición y la coordinación en materia de competitividad, mediante la creación y escalado de ecosistemas industriales en áreas estratégicas de crecimiento, como combustibles y moléculas renovables, baterías, defensa, habilitación tecnológica e inteligencia artificial. Igualmente, aboga por orientar la regulación hacia la competitividad, simplificando y estabilizando marcos normativos centrados en resultados y facilitando la actividad empresarial.

Además, subraya la importancia de redoblar el esfuerzo en innovación, aumentando la inversión en I+D en tecnologías y sectores clave, con palancas como los incentivos fiscales, entre otras; y de liberar la productividad del talento, a través del desarrollo de la fuerza laboral, programas masivos de recualificación y mejora de capacidades, y herramientas de productividad apoyadas en la IA.

A la cabeza de la competitividad europea

La iniciativa sostiene que España y Portugal pueden situarse en primera línea de la competitividad europea gracias a unas condiciones naturales que les otorgan una ventaja de costes del 20% en energías renovables y a una base consolidada en combustibles renovables, lo que permitiría reindustrializarse con mayor rapidez. Señala además señales “prometedoras”, como el aumento de anuncios de inversión en ámbitos estratégicos como centros de datos, movilidad eléctrica y combustibles renovables, junto con nueva capacidad eléctrica.

Sin embargo, advierte de que subsisten brechas estructurales, como la necesidad de simplificar los marcos regulatorios y de asegurar la competitividad de costes de las tecnologías más relevantes para cada industria y aplicación. Estos factores siguen frenando el escalado industrial y mantienen prácticamente congelado el peso de la industria en el conjunto de la economía.

Las empresas piden ahora “acelerar”

En este contexto, el consejero delegado de Moeve, Maarten Wetselaar, ha señalado que el último informe de IETI refleja “un fuerte impulso” de la transición energética en España y Portugal, aunque ha remarcado que ahora es imprescindible “acelerar”.

“Desplegar soluciones de energía limpia, escalar la demanda y construir infraestructuras transfronterizas que permitan trasladar la abundante energía de Iberia allí donde Europa más la necesita. Eso es lo que convertirá el impulso actual en una verdadera ventaja competitiva y en una mayor seguridad energética para Europa”, dijo.

Por su parte, el presidente ejecutivo de Naturgy, Francisco Reynés, ha defendido “impulsar la innovación como punta de lanza del desarrollo futuro”.

“Los factores clave para lograrlo son fomentar la ambición, no temer al fracaso, garantizar el acceso a una financiación competitiva, ofrecer incentivos fiscales y agilizar los procedimientos administrativos de autorización”, ha asegurado.

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha advertido de que iniciativas como la simplificación a través de paquetes ómnibus, la revisión de determinados sectores y políticas industriales, y la nueva propuesta sobre normas de emisiones de CO2 para los vehículos ligeros “están orientando a la Unión Europea en la dirección correcta”.

De todas maneras, ha alertado de que “no es suficiente y se necesitan medidas más concretas, coherentes y escalables”. “El actual contexto geopolítico no hace sino aumentar la urgencia de acelerar la acción. De cara al futuro, es esencial ir más allá de un desarrollo regulatorio fragmentado y garantizar la coordinación y el equilibrio entre las políticas climáticas, de transporte e industriales, preservando al mismo tiempo el principio de neutralidad tecnológica y un enfoque basado en la cadena de valor”, ha dicho.

Asimismo, el consejero delegado de EDP, Miguel Stilwell, ha puesto en valor como Iberia “ya ha demostrado que la energía limpia puede escalar” y ha asegurado que la ventaja competitiva de Europa “ya no vendrá de más regulación, sino de una ejecución más rápida”.

“Permisos ágiles, reglas estables y predecibles y redes modernas e interconectadas. Si acertamos en esto, España y Portugal pueden convertirse en el ancla de industrias intensivas en energía y desbloquear hasta un billón de euros de valor de aquí a 2030, elevando el PIB en torno a un 15%, aumentando las exportaciones industriales en aproximadamente un 20% y creando cerca de un millón de empleos, en su mayoría cualificados”, ha recalcado.

Mientras, el ‘chief Innovation and Sustainability Officer’ de Iberdrola, Agustín Delgado, ha indicado que la electrificación “es imparable”, ya que la demanda “crecerá con fuerza” en la climatización de edificios, el transporte, la industria y los nuevos usos relacionados con la digitalización, y “eso hará necesario contar con más redes eléctricas, más almacenamiento y más renovables”.