La Ley de medidas en materia de vivienda y urbanismo ha comenzado a aplicarse este viernes en Cataluña. El texto, difundido el miércoles en el Diari Oficial de la Generalitat (DOGC), en la víspera de Año Nuevo, pone en marcha la regulación específica de los alquileres de temporada y de habitaciones.
Desde este momento, todas las viviendas destinadas a uso residencial deberán ajustarse al tope de precios previsto, sin importar la duración del arrendamiento, según ha explicado este viernes en un comunicado la Conselleria de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica.
En los contratos de alquiler de temporada será obligatorio indicar de forma expresa la finalidad del arrendamiento y aportar la documentación que la justifique.
La norma también prevé aumentar la reserva de suelo para vivienda de protección pública en los nuevos planeamientos urbanísticos, la puesta en marcha del Registro de grandes tenedores y la creación de la Comisión de Supervisión de Contratos de Arrendamiento de Vivienda. Además, refuerza las tareas de inspección, otorga a los inspectores la condición de agentes de la autoridad y fija con detalle sus competencias.
La consellera Sílvia Paneque ha defendido la reforma con el objetivo de ampliar el parque de vivienda asequible y reforzar la “protección de la vivienda habitual.
“Esta ley despliega medidas urgentes, para que la vivienda vuelva a ser un derecho y no una fuente de angustia”, destacó Paneque durante el debate de la ley en el Parlament.
Impacto en los precios del alquiler en zonas tensas
Según el análisis de las fianzas de los contratos de alquiler depositadas en el Incasòl, la primera consecuencia de la declaración de zonas tensas en Cataluña ha sido “el enfriamiento en el incremento de los precios del alquiler en los municipios incluidos en la declaración”, en comparación con aquellos que no se han incorporado.
“Desde el primer trimestre de 2024 y hasta el segundo trimestre de 2025, se han incorporado 24.518 nuevas viviendas en alquiler habitual y permanente a los municipios tensados”, ha detallado la consellera.
Antes de la declaración de Zona de Mercado Residencial Tensionado (ZMRT), se registraba una media de unos 40.000 nuevos contratos por trimestre. Tras la declaración, la cifra se sitúa en torno a 27.000 nuevos contratos, lo que implica que “unas 13.000 familias inquilinas cada trimestre se benefician de una prórroga de su contrato vigente”, ha concluido Paneque.