Esade calcula que la economía española avanzará en 2026 un 2,3%, pero advierte de que este dinamismo se ve amenazado por varios cuellos de botella internos, en especial las dificultades de acceso a la vivienda, el encarecimiento de la energía y las limitaciones impuestas por la política fiscal, además de riesgos externos de carácter geopolítico y financiero.
Durante la presentación del Informe Económico y Financiero de Esade, el profesor de la Universidad Pablo de Olavide y ‘senior fellow’ de EsadeEcPol, Manuel Hidalgo, señaló que la institución espera para España un crecimiento este año en torno al 2,3%, ligeramente por debajo del previsto para 2025, aunque subrayó que esta proyección depende en gran medida de cómo evolucione el conflicto en Irán.
Por ahora, para el primer trimestre de 2026, aún pendiente de cerrarse, Esade maneja un aumento del PIB de entre el 0,6% y el 0,7%. No obstante, admiten que, a medida que se disponga de nuevos datos, sobre todo de marzo, esa horquilla podría ajustarse a tasas del 0,6% o incluso del 0,5%.
En cualquier caso, desde Esade remarcan que el motor del crecimiento español sigue siendo la demanda interna, mientras que el sector exterior, aunque continúa aportando, se ha visto recientemente lastrado en algunos ámbitos por el impacto de la guerra comercial.
MERCADO LABORAL: ESCASEZ DE MANO DE OBRA
En el ámbito laboral, Esade destaca que la tasa de paro se sitúa ya por debajo del 10% y que este nivel podría consolidarse en 2026 si se cumplen las previsiones de actividad y el conflicto internacional no provoca un deterioro excesivo.
Sin embargo, los analistas avisan de que, pese al fuerte flujo migratorio y a la reducción del desempleo, la economía española empieza a chocar con una restricción importante: un número creciente de empresas y sectores declara dificultades para encontrar trabajadores.
“Es difícil encontrar para algunos sectores cierto tipo de mano de obra y esto evidentemente genera tensiones dentro del mercado de trabajo que se pueden traducir en menor crecimiento y también en presiones sobre los salarios que se puedan derivar finalmente hacia la inflación”, ha alertado Manuel Hidalgo.
CUELLOS DE BOTELLA: VIVIENDA Y ENERGÍA
Además, el equipo de Esade pone el foco en otros cuellos de botella que pueden lastrar el avance económico a medio y largo plazo, especialmente en los mercados de vivienda y energía.
En materia de vivienda, Esade considera que existen causas de tipo administrativo que explicarían el “raquítico” aumento de la oferta frente al intenso repunte de la demanda, a lo que se añaden importantes “desajustes geográficos”.
Respecto al segundo gran cuello de botella, el energético, y aunque la posición de España es mejor que en años anteriores para afrontar este desafío, Esade recuerda que el país sigue expuesto a episodios de precios energéticos muy elevados que podrían deteriorar la competitividad.
DÉFICIT PÚBLICO Y GUERRA COMERCIAL
Más allá de estas tensiones, Esade subraya que el déficit público continúa en niveles altos pese al fuerte ritmo de crecimiento. Sus previsiones apuntan a un cierre de 2025 en el 2,4% del PIB, con una reducción al 2,1% en 2026 y un repunte posterior hasta el 2,5% en 2027. En cuanto a la deuda de las Administraciones, se espera que alcance el 98,3% del PIB en 2027.
Este escenario, advierten, está condicionado por la guerra comercial iniciada por Estados Unidos y por la debilidad de los principales socios comerciales de España.
Para la economía española, la exposición directa al conflicto arancelario es menor que en el caso de Alemania: el arancel efectivo medio que grava las exportaciones españolas a EE.UU. se sitúa en el 16,2%, por debajo del que soportan muchos competidores europeos, y la estructura exportadora se ha desplazado hacia los servicios, menos afectados por las barreras arancelarias, reduciendo el peso de los bienes industriales.
Con todo, los efectos indirectos son relevantes. Los aranceles ya aplicados sobre las compras europeas restarán en torno a 0,1 puntos porcentuales al PIB de 2026, y las secuelas de la escalada arancelaria global, junto con la fragilidad de los socios comerciales, podrían detraer otros 0,4 puntos porcentuales adicionales, según cálculos del Banco de España.
En el plano fiscal, Esade también avisa de que el impulso de los fondos europeos de recuperación ‘Next Generation EU’ se irá diluyendo de forma notable en los próximos meses, dado que este instrumento concluye a finales de 2026.
PRODUCTIVIDAD Y REFORMAS EN VIVIENDA
Para sostener el crecimiento en el medio y largo plazo, los expertos de Esade proponen reorientar el modelo productivo hacia la mejora de la productividad, suprimir las trabas administrativas y regulatorias que impiden que la oferta de vivienda se ajuste a la demanda, favorecer el aumento de tamaño de las empresas y reforzar la inversión en activos intangibles, como el I+D, el software y la formación del capital humano.
En este contexto, subrayan igualmente el papel de la inteligencia artificial como palanca de eficiencia, siempre que su despliegue vaya acompañado de la capacitación necesaria.