Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), compañía familiar controlada por los hermanos Ángel y Javier Escribano, cerró 2025 con unos beneficios netos récord de 161,1 millones de euros, lo que supone un incremento interanual del 43,1%.
De acuerdo con las cuentas presentadas por la empresa en el Registro Mercantil y revisadas por Europa Press, la facturación neta avanzó un 37,4%, hasta alcanzar los 488,3 millones de euros. Además, la sociedad registró existencias de productos terminados y trabajos realizados para su propio inmovilizado por 20,6 y 13 millones de euros, respectivamente.
La compañía explica que la integración vertical de su cadena productiva, combinada con la apuesta por la investigación y desarrollo (I+D), ha permitido ganar eficiencia operativa y mantener una generación "estable" de un resultado bruto de explotación (Ebitda) del 40% en 2025, muy próximo al 36% obtenido en 2024.
En este contexto, el ejercicio 2025 se saldó con un Ebitda de 195 millones de euros y un resultado neto de explotación (Ebit) de 169 millones de euros, lo que representa incrementos del 53% y del 52% frente a 2024, respectivamente.
Posteriormente, EM&E soportó un conjunto de costes por aprovisionamientos, gastos de personal, amortizaciones, otros gastos de explotación y partidas menores que sumaron 352,8 millones de euros, un 38,5% más que el año anterior.
PREVISIONES
Para 2026, la empresa proyecta alcanzar una cifra de negocio cercana a los 800 millones de euros, apoyada tanto en la ejecución de contratos ya adjudicados como en los que espera conseguir durante el ejercicio, así como en nuevas líneas de actividad en las que está poniendo el foco, entre ellas la robótica.
EM&E prevé incrementar su plantilla desde los 1.661 trabajadores actuales hasta los 3.000 empleados en los próximos años. Asimismo, destaca las inversiones realizadas en sus centros de trabajo y en las plantas adquiridas desde 2023 en Córdoba, Binefar (Huesca), Cádiz, Barcelona, Pinto (Madrid), Valencia, Asturias, Madrid y Linares (Jaén).
Del mismo modo, la compañía contempla unos gastos de capital (capex) de 180 millones de euros, destinados a reforzar las áreas en las que las nuevas incorporaciones se centrarán en tareas de diseño e I+D, ingeniería y procesos de fabricación.