Escrivá resalta las altas credenciales del próximo presidente de la Fed

Escrivá elogia el perfil de Kevin Warsh para liderar la Fed y resta impacto directo en España, recordando que la Reserva Federal es un órgano colegiado.

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El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá Diego Radamés - Europa Press

El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá Diego Radamés - Europa Press

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El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, ha destacado que el futuro presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Kevin Warsh, es un economista de gran prestigio académico, con "una trayectoria muy larga en el mundo de los bancos centrales" y también con bagaje profesional en el sector privado. "Por tanto, estamos ante una persona con unas credenciales muy elevadas, sin duda", ha afirmado Escrivá.

No obstante, el máximo responsable del Banco de España ha matizado en una entrevista en la cadena SER, recogida por Europa Press, que el nombramiento de Warsh todavía debe superar el trámite de ratificación en el Senado de Estados Unidos.

Cuestionado sobre el posible impacto para España del relevo en la Fed y la sustitución de Jerome Powell por Warsh, Escrivá "ha rebajado esa posibilidad", al considerar que se exagera la identificación de la Reserva Federal con su presidente, cuando en realidad se trata de un organismo de carácter colegiado.

En este sentido, ha recordado que "aunque tendemos a identificar a la Reserva Federal con su presidente, es un órgano colegiado de decisión, igual que el Banco Central Europeo, donde las decisiones se toman en un comité donde hay 12 votos. El presidente dirige las reuniones, las conduce y busca los consensos, pero cada uno de los miembros tiene su voto y tiene su visión".

El pasado 30 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, designó a Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal (Fed) para relevar a Powell, cuyo mandato concluye en mayo.

Warsh, de 55 años, integró el consejo de la Fed entre 2006 y 2011 y se había consolidado como el principal candidato para suceder a Powell, con quien Trump ha evidenciado de forma pública sus discrepancias.

Tras su nominación, Warsh deberá obtener el visto bueno del Senado estadounidense en un escenario en el que arrecian las críticas por las presiones del Gobierno sobre el banco central de Estados Unidos, cuya independencia se considera esencial para cumplir su doble objetivo de contener la inflación y favorecer el empleo.