A seis meses de que concluyan los fondos Next Generation -concebidos para reducir las consecuencias de la Covid-, el Gobierno de Pedro Sánchez ha reducido hasta un 40% los pertes de carácter industrial, pasando de 42.480 millones de euros a, tan solo 25.314 millones, sin saber, aún, cuál puede ser su impacto económico.
En esa reducción, llama especialmente la atención el recorte del Perte de Descarbonización industrial, que en la última adenda presentada por el Ejecutivo español a la Comisión Europea, se ha visto reducido en 1.635 millones de euros; es decir, en 51,6% menos del diseño inicial de esta reforma reindustrializadora.
Aunque el Perte chip no se ha visto reducido en su totalidad, si se ve reducido en la adenda de enero en 9.903 millones de euros, un 80,8% menos, por lo que, solo se acabarán ejecutando -según nuestros expertos en fondos Next Generation- siete proyectos, sin dejar ni una sola fábrica en España.
Desaparición de préstamos y transferencias
Por bloques, desparecen 14.790 millones de préstamos para los Perte de Agura, Perte VEH (Vehículo Eléctrico), Perte Chip, Perte de Salud, Perte Aeroespacial, Perte Nueva Economía del Lenguaje y, Perte de Descarbonización Industrial.
Además, se encoge también la partida de las transferencias que están asociadas a los Perte del Agua, Perte Chip, Perte de Salud y, Perte Aeroespacial.
Adicionalmente a estas reformas incorporadas en la séptima adenda, que el Ejecutivo ha presentado ante las autoridades europeas, y que se han visto aprobadas por las mismas, se han reducido las inversiones previstas en todos los ejes relevantes, con un coste que supera los 10.000 millones de euros.
Efecto sobre vivienda, sanidad, transporte...
En total hay 155 medidas que han sido modificadas o eliminadas reduciendo el Plan de Recuperación en sectores tan estratégicos como vivienda, sanidad, transporte, medio ambiente, I+D, turismo, industria, deporte, energías renovables, formación para desempleados, Pymes, accesibilidad, formación profesional, medidas contra violencia a mujeres, inmigración o plazas de guardería.
Y, en el caso de Industria, donde se circunscriben los denominados pertes industriales, destaca también la eliminación del compromiso de aprobar la Ley de Industria, uno de los anuncios hechos por Sánchez presumió para promocionar las reformas reindustrializadoras. Desde el año 2018, en España han desaparecido 15.400 empresas industriales, es decir, el 8,5% del total de empresas industriales.
Fuentes del Grupo Popular aseguran a Demócrata, que, en el caso de la vivienda, se han revisado a la baja compromisos ligados a la construcción y rehabilitación de vivienda, reduciendo el impacto sobre el acceso a esta y la oferta residencial. Se pasa de mejorar la eficiencia en 510.000 viviendas a firmar 32.390 certificados de eficiencia energética en viviendas o edificios residenciales o, de renovar 40.000 viviendas y 690.000 m² de edificios no residenciales, condicionadas a una reducción media del 30 % de la demanda de energía primaria, a emitir 2.918 certificados para viviendas o cualquier tipo de edificio.
La reducción del Kit Digital
En cuanto al Kit Digital, diseñado en su origen para beneficiar a 2,5 millones de empresas y autónomos -el plan incluía 800.000 empresas y autónomos-, en estos momenos el ministro de Economía afirma que, hasta la fecha, se han beneficiado 865.000 pymes, es decir, un 65,4% menos de lo que en su día anunció Pedro Sánchez.
A este respecto, tanto la AIReF, como el Tribunal de Cuentas y asociaciones de autónomos coinciden en que este proyecto concreto, ha sido una subvención coyuntural sin competitividad duradera, que ha pasado de invertir 752 M€ para proyectos de banda ancha ultrarrápida en áreas blancas y grises con velocidades de 300 Mbps (actualizables a 1Gbps) y, de 100 Mbps en zonas rurales remotas, a 251M€ (un 66% menos) para proyectos de banda ancha de 100 Mbps, eliminándose al mismo tiempo, la referencia a los 300 Mbps y a las zonas rurales.
Caen leyes en detrimento de regulaciones de menor calado normativo
Aparte de esta renuncia normativa, la última adenda descarta entre sus reformas la Ley de Pesca, la Ley del Cine -aparcada en el Congreso, con sistemáticas ampliaciones de enmiendas- o la Ley del Deporte. Asimismo, en seis de las 17 leyes, la modificación normativa se ha sustituido por reducciones.
Es el caso de la Ley de Diversidad Familiar, que acumulaba más de 60 ampliaciones de enmiendas, y acabará siendo sustituida por la ampliación de permisos por paternidad y cuidados familiares.
Por otra parte, cambia la Ley del Estatuto Marco del Personal de los Servicios de Salud, por regulaciones laborales con menos peso normativo, pese a los tres años que el Ministerio de Sanidad llevaba en esta negociación con sindicatos. En este periodo de tiempo, España ha sufrido tres huelgas generales de médicos en el último semestre y huelga de todo personal sanitario a partir del 27 de enero.
La clave de la falta de acuerdos parlamentarios
En clave sanitaria, está previsto que se pase de una Ley de garantías y uso racional de los medicamentos a un plan para racionalizar su consumo. Nuestro país también renuncia en esta séptima adenda a las Leyes de Medidas para la Equidad, Universalidad y cohesión del SNS -con dificultades parlamentarias, como ya recogió en su día Democrata, sobre todo entre los grupos nacionalistas-, por la creación, en su lugar, de una Agencia Nacional de Salud Pública.
Estos dos proyectos han llegado a acumular más de 50 ampliaciones de enmiendas ante la falta de acuerdo con el resto de las fuerzas parlamentarias. De igual modo, la reforma de la Ley del Suelo cae por la actualización del estatuto del Sepes, ligada a la nueva empresa estatal Casa47.