España y Alemania destacan como las dos grandes economías que están actuando como “modernizadoras estratégicas” del turismo al apostar por inversiones adelantadas a las necesidades futuras, de acuerdo con el Consejo Mundial de los Viajes y el Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés).
En el caso de Alemania, el país prevé destinar 543.000 millones de dólares (466.780 millones de euros) hasta 2035, con una relación inversión-crecimiento de la demanda de 1,39, lo que refuerza su papel como destino turístico de alta gama y con gran capacidad de resistencia ante posibles crisis.
España, por su lado, planea movilizar 349.000 millones de dólares (300.000 millones de euros), con un ritmo inversor 1,46 veces superior al crecimiento previsto de la demanda entre hoy y 2035, consolidando así su posición competitiva en el mercado turístico internacional.
La presidenta y consejera delegado del WTTC, Gloria Guevara, ha recalcado que la industria turística entra en una nueva década clave para el desarrollo de infraestructuras y la mejora de la competitividad.
“Los países que alinean la inversión con la demanda futura están fortaleciendo su resiliencia económica y asegurando crecimiento a largo plazo”, ha señalado, añadiendo que mantener este impulso “será fundamental para garantizar un crecimiento sostenible en el G20”.
Según el informe del WTTC, el conjunto de las economías del G20 prevé invertir 12 billones de dólares (10 billones de euros) en turismo de aquí a 2035, lo que implica un aumento medio anual de la inversión del 4,6%.
En paralelo, la demanda turística crecerá a un ritmo medio del 3,3% anual.
Aunque en el horizonte de largo plazo la inversión avanzará por encima de la demanda, en el corto plazo la recuperación del flujo inversor va rezagada respecto al repunte de los viajeros, generando una brecha temporal entre ambas curvas.
Esta diferencia relativa puede derivar en tensiones de capacidad y en episodios puntuales de saturación, elevando la presión sobre la infraestructura turística ya disponible. Las previsiones apuntan a que a partir de 2033 la inversión volverá a situarse claramente por delante de la demanda.