Estados Unidos imputa a tres personas por desviar a China tecnología puntera de IA

EEUU procesa a tres personas por desviar servidores de IA de alta gama a China, en un caso que salpica a Supermicro y hunde sus acciones en bolsa.

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Las autoridades de Estados Unidos han anunciado la presentación de cargos formales contra tres individuos acusados de haber conspirado presuntamente para enviar de forma encubierta a China servidores de inteligencia artificial equipados con tecnología estadounidense de última generación, vulnerando la normativa de control de exportaciones del país.

En la acusación presentada, el fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, el subdirector de la División de Contrainteligencia y Espionaje del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Roman Rozhavsky, y el subdirector al frente de la Oficina de Campo del FBI en Nueva York, James C. Barnacle, sostienen que Yih-Shyan "Wally" Liaw, Ruei-Tsang "Steven" Chang y Ting-Wei "Willy" Sun habrían participado en un plan para canalizar hacia China tecnología avanzada de origen estadounidense.

Las autoridades han confirmado la detención de Liaw, de 71 años, ciudadano estadounidense y cofundador y directivo de la compañía tecnológica Supermicro, así como de Sun, de 44 años y nacionalidad taiwanesa, empleado de la empresa en Taiwán. Por su parte, Chang, taiwanés de 53 años, continúa en paradero desconocido.

En relación con el caso, Supermicro ha recalcado que no figura como parte acusada en el procedimiento y ha comunicado que "ha suspendido temporalmente a los dos empleados y ha rescindido su contrato con el contratista, con efecto inmediato", al considerar que, de confirmarse, las actuaciones atribuidas a estas personas vulnerarían las políticas internas y los controles de cumplimiento de la firma.

"La empresa ha cooperado plenamente con la investigación del gobierno y seguirá haciéndolo. Supermicro no figura como acusada en la imputación", ha señalado la compañía, cuyas acciones llegaban a desplomarse más de un 26% en las operaciones previas a la apertura de Wall Street.

La empresa ha reiterado la solidez de su programa de cumplimiento normativo y ha manifestado su voluntad de respetar estrictamente todas las leyes y regulaciones de Estados Unidos en materia de control de exportaciones y reexportaciones.

"La investigación del FBI reveló que Liaw, Chang y Sun presuntamente conspiraron para vender servidores por valor de miles de millones de dólares, que integraban unidades de procesamiento gráfico sensibles y controladas, a compradores en China, en violación de las leyes estadounidenses de control de exportaciones", declaró el subdirector Roman Rozhavsky de la División de Contrainteligencia y Espionaje del FBI.

"Estos acusados presuntamente falsificaron documentos, simularon la existencia de equipos para superar los inventarios de auditoría y utilizaron una empresa intermediaria para ocultar su mala conducta y su verdadera lista de clientes", añadió el subdirector a cargo del FBI, James C. Barnacle.

Cada uno de los acusados se enfrenta a un cargo de conspiración para vulnerar la Ley de Reforma del Control de Exportaciones, que contempla una pena máxima de 20 años de prisión; un cargo de conspiración para el contrabando de mercancías desde Estados Unidos, castigado con hasta cinco años de cárcel; y un cargo de conspiración para defraudar a Estados Unidos, penado también con un máximo de cinco años de prisión.