Un estudio realizado por la Facultad de Economía de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) sugiere que para fomentar adecuadamente la inversión en las redes eléctricas de España, la tasa de retribución financiera (TRF) debería oscilar entre el 7,44% y el 7,55% antes de impuestos.
Actualmente, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha propuesto una TRF del 6,46% para el periodo 2026-2031, y ha dejado abierta la propuesta a consulta pública hasta principios de agosto.
La TRF es crucial para determinar la rentabilidad de las inversiones en infraestructuras eléctricas y se calcula mediante la metodología WACC (coste medio ponderado de capital). Sin embargo, este método tiene múltiples variables y estimaciones, lo que introduce un margen de incertidumbre considerable.
Los investigadores ajustaron el cálculo siguiendo las recomendaciones del Gobierno y el contexto internacional, lo que les llevó a apoyar tasas de retribución superiores al 7%. Adicionalmente, señalan que la TRF propuesta por la CNMC, expresada en términos nominales, no considera la inflación. Ajustada por inflación, la rentabilidad real apenas sobrepasaría el 4%, una cifra que podría desincentivar a los inversores en el actual contexto de altos tipos de interés y competencia internacional por el capital.
Según aelec, la patronal eléctrica con miembros como Iberdrola, Endesa o EDP España, más de 60 gigavatios (GW) de nueva demanda energética necesitan conexión a la red, pero más de la mitad de estas solicitudes no pueden ser atendidas con la infraestructura actual. Por ello, el sector eléctrico advierte que la falta de incentivos adecuados para invertir en redes podría obstaculizar el avance de las energías renovables, la electrificación del transporte y la reindustrialización verde.