La agencia de calificación EthiFinance Ratings ha elevado la nota crediticia de España a 'A+', manteniendo una perspectiva 'estable', y al mismo tiempo proyecta que el Producto Interior Bruto crecerá un 3% en 2025.
El cambio al alza en la calificación se apoya en un avance del PIB real por encima de la media de la eurozona, en unos niveles de inflación que siguen normalizándose hacia el objetivo del Banco Central Europeo (BCE), en el refuerzo de la posición exterior y en la mejora de la situación del mercado laboral, pese a que la tasa de paro continúa siendo superior a la de otros países del entorno.
Aun así, la agencia estima que el desempleo mantendrá su trayectoria a la baja hasta situarse en el 10% en 2026.
NORMALIZACIÓN DEL CICLO ECONÓMICO TRAS VARIOS AÑOS DE EXPANSIÓN
Según sus previsiones, EthiFinance calcula que el crecimiento real del PIB llegará al 3% en 2025 y adelanta que la economía española continuará avanzando por encima de la media de la eurozona en 2026 y 2027, con tasas del 2,3% y del 2%, respectivamente, lo que “refleja una normalización del ciclo económico tras varios años de fuerte expansión”, de acuerdo con el informe.
En cuanto a los precios, la inflación proseguirá su senda descendente en 2026 y EthiFinance prevé que el índice de precios al consumo se sitúe en el 2,1%, en línea con la meta del BCE. La agencia no contempla nuevos recortes de los tipos de interés durante 2026.
En el frente de las cuentas públicas, EthiFinance subraya que el “perfil exterior se mantiene como uno de los elementos de apoyo de la calificación”, con un superávit externo previsto del 2,9% del PIB en 2025 y del 2,2% en 2026, frente a los saldos “más modestos de Francia y la posición más volátil de Italia”.
Asimismo, la firma espera que España mantenga el déficit por debajo del umbral del 3% fijado en las reglas fiscales europeas, con un 2,9% en 2025 y un 2,7% en 2026, mientras que la deuda pública seguiría reduciéndose hasta aproximarse al 100% del PIB en 2025 y descender al 98,2% en 2026.
DEUDA PÚBLICA Y AUSENCIA DE PRESUPUESTOS, PRINCIPALES VULNERABILIDADES
Con este escenario, la agencia recalca que el elevado endeudamiento del Estado “sigue representando una de las principales vulnerabilidades del perfil crediticio de España”, a lo que se suma el contexto político e institucional, marcado por la falta de nuevos Presupuestos Generales del Estado (PGE) y la posible prórroga, por tercer ejercicio consecutivo, de las cuentas de 2023.
Tal y como detalla EthiFinance, esta coyuntura “limita de manera significativa la capacidad legislativa y la ejecución de políticas, aumenta la rigidez fiscal y acentúa la dependencia de los decretos y las prórrogas presupuestarias”.
ÍNDICE DE DESARROLLO HUMANO DE 0,918 EN 2023
En lo relativo a los criterios ambientales, sociales y de buen gobierno (ESG), el documento destaca que este bloque continúa siendo “palanca fundamental” en la nota soberana, ya que España muestra en términos generales un “perfil sólido”, sobre todo en el ámbito social, con un Índice de Desarrollo Humano (IDH) de 0,918 en 2023. No obstante, la agencia recuerda que persisten retos como el paro estructural y la elevada proporción de empleo vulnerable y juvenil.
En el subpilar medioambiental, la valoración es “más limitada” y, aunque se constata una mejora frente al año anterior, especialmente en las emisiones de dióxido de carbono (CO2) por habitante y en la generación de energía a partir de renovables, EthiFinance advierte de que ambos indicadores siguen en niveles alejados de la calificación otorgada al soberano.
LA CORRUPCIÓN DETERIORA LOS CRITERIOS DE BUENA GOBERNANZA
En el ámbito de la gobernanza, el informe incide en que “la aparición de escándalos relacionados con la corrupción deteriora la confianza de la ciudadanía en las instituciones”, lo que intensifica la fragmentación parlamentaria y complica la aprobación de reformas de calado, entre ellas las dirigidas a asegurar la sostenibilidad del sistema de pensiones o a corregir las disfunciones del mercado laboral.
En esta línea, EthiFinance Ratings concluye que “los persistentes retrasos en la aprobación de los PGE debilitan la previsibilidad fiscal a medio plazo”, y advierte de que, junto con otros factores como la elevada deuda pública, la carga de intereses o los desequilibrios estructurales del mercado de trabajo, esta situación podría terminar afectando negativamente a la inversión y al crecimiento potencial de la economía española en los próximos años, configurándose como las principales debilidades del rating otorgado.