Europa recorta un 2,5% sus oficinas bancarias en 2024 y baja a 126.952 sucursales

Europa acelera el cierre de oficinas y cajeros, concentra su banca en pocos países y aumenta el riesgo de exclusión en el acceso al efectivo.

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La entrada de una sucursal de Banco Sabadell, a 2 de septiembre de 2021, en Madrid (España).  Eduardo Parra - Europa Press

La entrada de una sucursal de Banco Sabadell, a 2 de septiembre de 2021, en Madrid (España). Eduardo Parra - Europa Press

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El parque de sucursales bancarias en Europa se redujo en 2024 hasta las 126.952 oficinas, lo que equivale a un ajuste del 2,5% en comparación con el ejercicio previo y a una caída acumulada del 43% desde 2008, de acuerdo con el informe anual EBF Facts & Figures 2025, difundido por la Federación Bancaria Europea (EBF) en diciembre de 2025 con datos de 2024, los últimos disponibles.

Al mismo tiempo, el número de entidades de crédito que operan en la Unión Europea descendió hasta las 4.834, lo que representa un retroceso del 1,9% frente al año anterior y un recorte del 39,4% si se compara con 2009.

En cuanto a los cajeros automáticos, la UE disponía de 308.646 terminales a cierre de 2024, lo que supone casi 10.927 cajeros menos que en 2023, con una ratio media de 1.456 habitantes por cada cajero.

Las diferencias entre países son, sin embargo, muy marcadas. En Austria existe un cajero por cada 677 residentes, mientras que en Suecia la relación supera los 7.000 habitantes por terminal.

El documento pone de manifiesto, además, un alto nivel de concentración del sector: Alemania (27%), Polonia (11%) e Italia (11%) reúnen conjuntamente el 49% de todas las entidades de crédito de la UE.

“Esta concentración en pocos mercados implica que la mayor parte de los Estados miembros opera con un tejido bancario muy reducido, lo que limita la competencia y, con ella, los incentivos para mantener redes físicas de atención al público y de acceso al efectivo”, destaca Denaria.

Denaria recuerda que tanto las entidades financieras como los reguladores nacionales y europeos están obligados a adoptar medidas concretas para garantizar que el cierre de sucursales y la retirada de cajeros “no prive a ningún ciudadano del acceso al efectivo”.