Enagás, el Gobierno Vasco a través del EVE y las compañías Petronor, Heidelberg Materials, Calcinor y Terresis Centro de Magnesitas Navarras han puesto en marcha en Euskadi el primer hub estatal dedicado a la captura, transporte y almacenamiento de CO2 industrial con fines de valorización.
Las entidades han suscrito un Memorando de Entendimiento (MoU) para desarrollar conjuntamente “Hub COnet2 Norte”, una iniciativa integral en el norte del país que pretende articular toda la cadena de valor del CO2 mediante la creación de un corredor estratégico alineado con las metas europeas de descarbonización.
La firma del acuerdo se ha llevado a cabo en el Energy Intelligence Center (EIC) de Vizcaya, con la asistencia del consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco, Mikel Jauregi; de la directora general de Transición Energética y Digital, I+D+i Empresarial y Emprendimiento del Gobierno de Navarra, Garbiñe Basterra, y del consejero delegado de Nortegas, Juan Villar, que participa como colaborador del proyecto.
En representación de las entidades promotoras han acudido el director general del EVE, Mikel Amundarain; el consejero delegado de Enagás, Arturo Gonzalo; el consejero delegado de Petronor, José Ignacio Zudaire; el presidente de Calcinor, Jon Santa Cruz; el presidente de Heidelberg Materials, Jesús Ortiz, y el director general de Terresis Centro de Magnesitas Navarras, Jorge Baños.
Arturo Gonzalo ha remarcado que este acuerdo supone un “hito clave” para el despliegue coordinado de la cadena de valor del CO2 en Euskadi, Navarra y Cantabria y para “ayudar a descarbonizar sectores industriales difíciles de abatir, en línea con los objetivos europeos de reducción de CO2”. Ha adelantado además que el alcance del proyecto se ampliará “progresivamente a otras empresas y regiones del norte de España, porque el hub tiene vocación de que se incorporen otras industrias de otras regiones en el norte de España”.
El responsable de Enagás ha recordado que el hub figura en la lista provisional de Proyectos de Interés Común (PCI) de la UE y que representa “un paso muy relevante para la descarbonización competitiva de la industria en Euskadi y la cornisa cantábrica”. A su juicio, se trata de “un esfuerzo industrial colectivo” destinado a “dar respuesta a uno de los grandes desafíos de la transición energética y la descarbonización”, que pasa por lograr que las industrias “duras de abatir” puedan reducir sus emisiones de forma eficiente sin perder competitividad.
Cadena de valor completa del CO2
El planteamiento del hub es “crear una cadena de valor integral del CO2 de un modo coordinado entre todos los actores que nos dé economías de escalas, que alinee los proyectos y nos permite hacerlo de un modo más eficiente posible, desde la captura del CO2 en los centros industriales su transporte y distribución mediante infraestructuras”. Estas infraestructuras incluirán ductos específicos para el CO2 y la adaptación progresiva de las terminales de GNL en plantas multimoléculas, aprovechando su capacidad y el frío residual para optimizar la licuefacción del CO2.
En esta primera etapa, “el hub se dimensiona para poder gestionar 2 millones de toneladas anuales de CO2, mediante el uso de las más modernas tecnologías y de las oportunidades de eficiencia con la infraestructura existente”. Gonzalo ha recalcado que se trata de un proyecto “100% alineado con los objetivos de descarbonización de la UE” y que la elección de Euskadi responde a que es un territorio puntero en industria, tecnología y energía, con una planificación institucional donde este desarrollo encaja de forma natural.
La colaboración “facilitará el desarrollo de una estrategia coordinada para la solicitud de ayudas europeas, como las procedentes del Mecanismo Conectar Europa (CEF) y del Fondo de Innovación (Innovation Fund)”, y “supondrá un refuerzo decisivo para la madurez técnica y comercial de las candidaturas a estos fondos europeos, ya que será incorporado a las solicitudes de financiación de cada una de las partes”.
El “Hub COnet2 Norte” aspira a garantizar un despliegue “integrado, ordenado y eficiente” de la cadena de valor del CO2 en los territorios implicados, desde la captura en las instalaciones industriales hasta su transporte y distribución mediante infraestructuras logísticas específicas, que contemplarán productos dedicados, una terminal de almacenamiento temporal y licuefacción y los medios marítimos necesarios para su almacenamiento geológico y/o valorización.
Enagás y el Gobierno Vasco asumirán conjuntamente, y en coordinación con Nortegas, el diseño de la infraestructura logística de CO2 tomando como referencia la red de Enagás Transporte del Norte (ETN) y la planta de Bahía de Bizkaia Gas (BBG), participadas por Enagás y EVE. Paralelamente, Petronor, Heidelberg Materials, Calcinor y Terresis Centro de Magnesitas Navarras avanzan en sus propios proyectos de captura de CO2, mientras Petronor analizará el impulso de tecnologías de valorización del CO2 para reforzar el enfoque circular de la iniciativa y abrir nuevas opciones industriales.
Encaje en el Plan Industria de Euskadi 2030
Mikel Jauregi ha valorado positivamente el acuerdo, al considerar que se integra “directamente en el Plan de Industria de Euskadi 2030 al integrarse en ‘Hard to Zero’, iniciativa orientada a la descarbonización de procesos industriales de difícil electrificación” reconocida como Proyecto Transformador bajo la denominación “Valle de Descarbonización”, lo que refuerza “su carácter estratégico dentro de la política industrial vasca”.
El consejero ha puesto el foco en que el hub es “un ejemplo de colaboración público-privada orientado a construir una cadena de valor coherente y eficiente para la gestión del CO2 industrial” y que “su desarrollo conjunto permitirá optimizar costes logísticos, mejorar la viabilidad de los proyectos y asegurar que las diferentes iniciativas de descarbonización industrial sigan una hoja de ruta común”.
En su opinión, esta apuesta redundará en “una mejora de la competitividad industrial del norte de España y reforzará el compromiso con la consecución de los objetivos europeos de neutralidad climática”, en un contexto internacional y geopolítico que “reafirma la apuesta por este camino y nos recuerda el impacto directo en los costes de la energía por nuestra alta dependencia energética exterior”.
Frente a esa dependencia, ha defendido que “no hay alternativa sino avanzar en soluciones propias y novedosas con nuevas infraestructuras energéticas como esta, cuya suma de fuerzas es hoy excepcional y única en Europa” porque reúne “toda la cadena del proceso”, desde las industrias que requieren alternativas reales para descarbonizarse hasta los promotores de la infraestructura de transporte, la planta de licuefacción y almacenamiento para gestionar el CO2, el transporte marítimo y el desarrollo de usos del CO2 como materia prima, entre ellos la producción de combustibles renovables.