Las acciones de la petrolera ExxonMobil se dejaban hasta un 6,3% en Wall Street después de comunicar una merma de hasta el 6% en su producción global durante el primer trimestre del año, como consecuencia de la suspensión de parte de sus operaciones de crudo y gas natural por la escalada bélica en Oriente Próximo.
Los títulos de ExxonMobil han retrocedido desde los 163,91 dólares por acción del cierre de la sesión anterior hasta los 153,61 dólares, lo que supone un notable golpe a la capitalización bursátil del gigante energético estadounidense.
Según ha detallado la compañía, hasta la mitad de las actividades interrumpidas se concentran en un complejo de gas natural licuado (GNL) en Qatar, en el que Exxon participa como socio industrial, y donde dos líneas de producción resultaron dañadas a raíz de los ataques iraníes.
“Los informes públicos indican que la reparación de los daños llevará un tiempo prolongado. A la espera de una evaluación in situ, no podemos precisar cuánto tiempo tardarán las dos líneas en volver a operar con normalidad”, ha declarado Exxon en un comunicado recogido por la agencia “Bloomberg”.
Al mismo tiempo, la multinacional ha anticipado una reducción de sus beneficios en el área de productos energéticos y se convierte así en la primera gran petrolera en detallar de forma explícita el efecto de la guerra sobre su cartera de activos.