Un total de 686 trabajadores perdieron la vida en accidente laboral durante los once primeros meses de 2025, lo que se traduce en 55 fallecidos menos que en el mismo periodo de 2024 (-7,4%), de acuerdo con los datos provisionales difundidos por el Ministerio de Trabajo y Economía Social.
En el periodo enero-noviembre de 2025, la mayoría de los siniestros mortales se debieron a infartos y derrames cerebrales (233), seguidos por golpes ocasionados por la caída del propio trabajador (92), accidentes en los que la persona quedó atrapada, fue aplastada o sufrió una amputación (81) y accidentes de tráfico (65), que figuran entre las principales causas.
Según las cifras preliminares del Ministerio, los accidentes mortales ocurridos en jornada laboral se redujeron un 8,2% hasta noviembre de 2025, con 550 fallecidos, es decir, 49 menos que en 2024. Por su parte, los siniestros “in itínere” con resultado de muerte descendieron un 4,2%, hasta un total de 136 fallecidos, seis menos que entre enero y noviembre de 2024.
Dentro de los accidentes con resultado de muerte en jornada de trabajo, el sector servicios concentró el mayor número de víctimas, con 242 fallecidos, lo que supone una bajada del 19,1% respecto a 2024. También se redujeron los siniestros mortales en el sector agrario, con 46 trabajadores fallecidos, 16 menos que hasta noviembre de 2024, y en la industria, que registró cuatro muertes menos, hasta un total de 106.
En cambio, los accidentes laborales mortales en jornada aumentaron en la construcción, con un incremento del 21,9%, hasta alcanzar los 156 trabajadores fallecidos.
El índice de incidencia de los accidentes mortales en jornada (número de fallecidos por cada 100.000 trabajadores) descendió hasta noviembre un 10,2%. Por sectores, se registraron caídas del 21,1% en servicios, del 26,8% en agricultura y del 5,2% en industria, frente a un repunte del 18,2% en construcción.
Caen los siniestros graves y se moderan los leves
Los accidentes con baja laboral disminuyeron un 1,5% en los once primeros meses del año pasado, hasta situarse en 574.846. De ellos, 491.634 tuvieron lugar en el centro de trabajo (-2,1%), mientras que 83.212 fueron accidentes “in itínere” (aquellos que se producen en el desplazamiento entre el domicilio y el puesto de trabajo o a la inversa), con un aumento interanual del 2,5%.
La estadística de Trabajo recoge que los accidentes graves en jornada laboral sumaron 3.435 hasta noviembre de 2025, lo que supone un descenso del 1,5%, mientras que los siniestros “in itínere” de carácter grave se redujeron un 8,9%, hasta los 874 casos.
En cuanto a los accidentes leves en jornada de trabajo, se registró una caída del 2,1%, hasta un total de 487.649, al tiempo que los siniestros “in itínere” catalogados como leves aumentaron un 2,6%, hasta los 82.202.
631 fallecidos eran asalariados y 55 autónomos
La estadística del Ministerio de Trabajo detalla además que, de los 686 trabajadores que murieron en accidente laboral entre enero y noviembre del año pasado, 631 eran asalariados, 48 menos que en el mismo periodo de 2024 (-7,1%), mientras que 55 de los fallecidos eran trabajadores por cuenta propia, siete menos que en esos meses de 2024 (-11,3%).
En conjunto, los autónomos registraron hasta noviembre del año pasado 26.303 accidentes laborales con baja, un 13,8% menos que en igual periodo de 2024. De ellos, 24.408 se produjeron en jornada de trabajo (-14,4%) y 1.895 fueron accidentes “in itínere”, un 5,1% menos.
Asimismo, y siempre según los datos provisionales del Ministerio, entre enero y noviembre del año pasado se comunicaron 503.493 accidentes sin baja laboral, lo que supone un descenso del 1,7% respecto al mismo periodo de 2024.