La Mancomunidad de la Comarca de Pamplona ha adjudicado de nuevo a FCC Medio Ambiente el servicio de recogida y transporte de residuos. El contrato, que dará cobertura a los 50 municipios integrados en la entidad, supone una cartera de 77 millones de euros para los próximos cuatro años y contará con una plantilla de más de 160 profesionales.
En un comunicado, la compañía subraya la puesta en marcha de "novedosos sistemas avanzados de registro y control que permitirán optimizar las rutas, mejorar la eficiencia operativa y garantizar un seguimiento exhaustivo de todos los elementos del servicio". Para ello se desplegará una plataforma digital de gestión integral, en la que se desarrollarán módulos específicos para este contrato "que harán posible la gestión en tiempo real, el seguimiento de los servicios de bolseo y la gestión de todos los indicadores de calidad del servicio prestado".
Con la finalidad de atender a la población de la Mancomunidad y gestionar las cerca de 130.000 toneladas anuales de residuos, la "renovación integral de la flota" se configura como otro de los ejes del acuerdo, con más de 120 vehículos de distintas tipologías (recolectores, lavacontenedores, furgones, auxiliares) y cinco puntos limpios móviles. La flota integrará tres vehículos eléctricos con el propósito de "reducir significativamente las emisiones y avanzar hacia un servicio más limpio y eficiente".
La propuesta contempla igualmente actuaciones para disminuir el impacto acústico, combinando cambios organizativos con soluciones técnicas como el modo ECO, neumáticos de baja sonoridad y sistemas que reducen vibraciones y rozamientos, "para lograr así una operativa más silenciosa y respetuosa con el entorno".
El diseño del servicio se ha planteado para "optimizar el dimensionamiento y ajustarlo a las necesidades reales de la Mancomunidad", con un aumento del 20% en los equipos dedicados a la fracción orgánica y una reducción del 30% en los de la fracción resto, además de una reorganización de los turnos de trabajo orientada a recortar consumos y acortar desplazamientos.
Para fortalecer el control y la trazabilidad, se prevé un sistema de inventariado permanente basado en tecnologías de matriculación duplicada mediante etiquetas QR y dispositivos RFID de baja frecuencia. Esta estructura de datos permitirá identificar de manera única cada contenedor y conocer su historial de vaciados y las operaciones de mantenimiento realizadas.
El servicio incorporará de forma progresiva la recogida puerta a puerta en los polígonos industriales, que se desplegará en tres etapas y contará con un refuerzo estable de personal integrado por un informador, un inspector y un encargado. Al mismo tiempo, se impulsará el servicio de recogida de bolsas, priorizando el horario diurno para "reducir el impacto visual de residuos fuera de los contenedores" y reforzando las franjas de mañana y noche con equipos adicionales destinados a repasar zonas comerciales, áreas de gran afluencia y puntos especialmente sensibles.
Para fomentar la sensibilización ciudadana, se pondrán en marcha campañas específicas dirigidas a mejorar la separación en origen en los polígonos industriales con recogida puerta a puerta y a promover un mayor uso de los puntos limpios.