FCC cerró 2025 con un beneficio neto atribuido de 164,4 millones de euros, lo que implica un descenso del 62% frente al ejercicio previo, principalmente por impactos extraordinarios relacionados con la escisión financiera de las áreas de Cemento e Inmobiliaria llevada a cabo en noviembre de 2024.
El resultado también se vio condicionado por las diferencias de tipo de cambio, así como por la dotación de provisiones en determinadas líneas de negocio y por ajustes de inversión en activos de tratamiento de residuos del área de Medio Ambiente en Reino Unido, según ha comunicado la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La cifra de negocio ascendió a 9.700,1 millones de euros, un 6,9% más, impulsada por la aportación de las adquisiciones realizadas en Reino Unido, Estados Unidos y Francia dentro del área de Medio Ambiente, que avanzó un 9,1%, además del crecimiento orgánico registrado en el resto de divisiones.
Entre estas últimas sobresale Concesiones, que aumentó un 45,5% gracias a la entrada en operación de nuevos contratos y al mayor tráfico, seguida del negocio de Agua, cuyos ingresos mejoraron un 6,9%. El área de Construcción elevó su facturación un 3,4%.
El resultado bruto operativo (Ebitda) se situó en 1.419,1 millones de euros, un 1,1% por debajo del año anterior, debido al ajuste realizado en el área de Construcción en el último trimestre, ligado a la evolución de proyectos internacionales, tanto por el reconocimiento de ingresos según su grado de avance como por la revisión al alza de los costes estimados hasta su conclusión.
Al finalizar el ejercicio, la cartera de proyectos de FCC alcanzó los 51.607 millones de euros, un 11,4% más que un año antes, impulsada por Construcción y, en gran medida, por el aumento de la contratación internacional de grandes proyectos de infraestructuras.
En el ámbito financiero, la compañía redujo su deuda un 23%, hasta 2.301,8 millones de euros, pese a destinar 1.200 millones de euros a inversiones netas para la renovación, el desarrollo de nuevos contratos y adquisiciones en Servicios Medioambientales, apoyada en las plusvalías derivadas de la venta adicional de un 25% de la cabecera de Medio Ambiente por 1.000 millones de euros.
El patrimonio neto, por su parte, creció un 26,9%, hasta 4.743,2 millones de euros, gracias al ajuste de valor asociado al precio de venta de la participación minoritaria en el área de Medio Ambiente.