El rey Felipe VI ha destacado este jueves que las pequeñas y medianas empresas son “el nervio del tejido productivo español” y ha insistido en que, para que puedan crecer y ganar presencia exterior, necesitan “un entorno estable, reglas claras y colaboración entre administraciones, entidades financieras y asociaciones empresariales”.
En la ceremonia de entrega del IX ‘Premio Nacional Pyme del Año’, otorgado a la biotecnológica Tebrio, el monarca ha puesto en valor el papel de estas compañías en la economía y en la cohesión social del país. “Desde todos los rincones de nuestra geografía, en cada taller, en cada despacho, en cada línea de producción, sostenéis el empleo, impulsáis la innovación y fortalecéis los lazos que vertebran nuestra vida colectiva”, ha señalado.
Felipe VI ha enmarcado su mensaje en un contexto de “transformación profunda”, en el que la digitalización —potenciada de forma exponencial por la IA—, la transición ecológica y la internacionalización —hoy muy condicionada por las nuevas tensiones geopolíticas— están cambiando el panorama económico y empresarial.
Según ha indicado, estos procesos “nos plantean desafíos reales, pero también oportunidades para reforzar nuestro tejido empresarial y proyectar una España cada vez más competitiva y ágil en un mundo cada vez más exigente; siempre que sepamos hacer bien los deberes”.
El rey ha defendido que la capacidad de adaptarse, innovar y anticiparse constituye una fórmula “indispensable” para garantizar un desarrollo robusto y duradero. “Queridos empresarios, no basta con reconocer vuestra labor; es necesario acompañarla, especialmente cuando enfrentáis dificultades”, ha enfatizado durante su intervención.
En esta línea, ha reiterado que el avance y la proyección exterior de las pymes exige un marco estable, con reglas previsibles y una cooperación real entre las distintas administraciones públicas, el sistema financiero y las organizaciones empresariales.
El jefe del Estado ha subrayado que solo con ese clima de estabilidad y colaboración se puede sacar partido a los instrumentos que permiten a las pymes ganar tamaño y competitividad: una financiación adecuada, programas de formación especializada y marcos regulatorios que consoliden empleo de calidad, impulsen la innovación tecnológica y faciliten el acceso a nuevos mercados.
Para terminar, Felipe VI ha dirigido un mensaje directo al empresariado: “Os animo a mirar más allá, a seguir exportando y creando valor con vuestras ideas, con la confianza de saberos acompañados por las instituciones y por el conjunto de la sociedad, que es consciente y está orgullosa de la dimensión de vuestro esfuerzo”.